Blogia
regalado.blogia.com

MI CAMINO DE NIÑA

MI CAMINO DE NIÑA

En este recorrido por mi pueblo –San Juan y Martìnez-  que comencé a contar en la anterior entrada- uno de los lugares que más remembranzas me trajo fue la Estación Experimental del Tabaco –en la foto- una de las que mayor cantidad de investigaciones sobre dicho cultivo aporta a la isla.

Hacía más de tres años que no entraba a ella.Esas edificaciones, ahora remozadas, eran parte de mi geografía cotidiana cuando cada día iba a la escuela primaria Carlos Manuel de Céspedes, en una zona conocida como Vivero.

Pues por allí anduve otra vez, ya sin trenzas largas y rubias, pero aún con aquella capacidad para el asombro que me hizo querer salir de mi pequeño mundo para mirar un poco más allá.Encontré aún algunos compañeros de trabajo de mi papá, quien laboró allí muchos años.

Fue familiar el encuentro con ellos: no me han olvidado.Y es muy bueno saberlo. Sería triste caminar por un lugar sin conocer a nadie, sin que alguien te pregunte por los tuyos y te hable de los suyos.

  Rostros jóvenes también hay allí: técnicos, ingenieros muy capacitados que saben todo o casi todo de la solanácea que sirve de materia prima para el tabaco.Nos regalaron varios puros torcidos. Enseguida pensè en mi papá- otrora catador de ellos-.De niña era su ayudante para llenar aquellas planillas en las que se preguntaba: color de la ceniza, sabor del puro, olor, textura y otros detalles más.

Ahora le vi saborearse y hacer casi lo mismo; pero sin planillas. Me sentí a gusto al ver a mi viejo, escondido tras el humo y con sus sueños vueltos al pasado, como si yo le hiciera otra vez joven y fuerte.

Foto de Marìa Isabel Perdigòn: Estaciòn Experimental del Tabaco de San Juan y Martìnez, Pinar del Rìo.            

0 comentarios