Blogia
regalado.blogia.com

OPERACIÓN NEUROQUIRÚRGICA BAJO UN HURACÁN

OPERACIÓN NEUROQUIRÚRGICA BAJO UN HURACÁN

Cortar y pegar es un hecho que en el mundo de los blogs tiene sus cuestionamientos, debido a que en una bitácora el cánon establece que la conversación debe ser más coloquial y alejada del periodismo convencional, con sus normas y reglas, pero está claro que muchas veces un periodista escribe un trabajo que casi pasa inadvertido en un gran cúmulo de otros materiales que se publican en una web,y nada, entonces una mata el enano y lo retoma en su blog. Este es el caso.

Aparece en este reportaje un personaje que puede cosntituir noticia por sí solo: : EL PRIMER NEUROCIRUJANO DE MALI. Este reportaje puede tener una ¿segunda? variante de inicio: la historia del africano cubano; pero el valor humano de una vida salvada lo desplazó ligeramente. Si se tratara de un reportaje multimedia (entrevista con viedo y audio), no ocurriría eso.  

El segundo nacimiento de Alfredo

Salvar una vida siempre es un acto para el que no hay adjetivos; pero hacerlo bajo un huracán deja vacío el cofre de los epítetos.

El jovencito Alfredo González Valdés, de 16 años, nació por segunda vez el día en que el huracán Ike azotaba la provincia.

Una herida en su frente así lo denota. Aún hoy su padre, Alfredo González González, no ha podido borrar las huellas de la tensión de su rostro: creyó que su hijo había muerto.

Ambos salieron a ver cómo se encontraban los evacuados que estaban en la unidad básica de servicios de Bahía Honda, de la cual Alfredo es el director. Se trataba de enfermos ingresados en el hospital del municipio, el cual está en una zona que generalmente se inunda. Por ello fueron trasladados.

A las 8:00 de esa mañana padre e hijo iniciaron su recorrido. Después Alfredo decidió echarle aire a una goma de repuesto del carro. Así lo hizo hasta que llegó a las 30 libras.

Colocó el pie encima de ella y trató de echarle un poco más. No tuvo tiempo de pensar ni darse cuenta de nada ante aquella explosión que dejó a su hijo tendido en el suelo, con una herida en la frente y la cara ensangrentada. Pensó que estaba muerto. La presión del aire dobló el aro de la llanta.

Un carro que pasaba llevó al muchacho hasta el puesto de urgencias del municipio ubicado en la maternidad y reforzado con médicos del hospital de San Cristóbal.

En el pueblo de Bahía Honda estaban ubicadas tres ambulancias para cualquier eventualidad.

Después de tanta zozobra el padre afirma en la sala R de Neurocirugía del hospital docente Abel Santamaría, pocas horas antes del alta médica: “Mi hijo vive gracias a la rapidez con la cual actuaron los médicos y paramédicos, sobre todo el doctor Lázaro Silva Ramos, quien, junto al resto del personal que estaba en esas funciones, organizaron inmediatamente el traslado hacia el hospital Comandante Pinares, de San Cristóbal”.

RÁFAGAS EN SAN CRISTÓBAL

Relata el padre que al arribar a ese pueblo ya se sentían los vientos del meteoro; pero los médicos esperaban la llegada de Alfredito, y sabían en qué condiciones estaba.

El profesor y especialista Iván Arenas, jefe de los servicios de Neurocirugía del “Abel Santamaría” se comunicó con el equipo de San Cristóbal.

“Todo fue preciso como el mecanismo de un reloj, he pensado mucho en ello”, afirma el progenitor.

Poco tiempo después de estar allí, el falso techo comenzó a desplomarse ante la intensidad de los vientos. El personal de Salud Pública trasladaba a los enfermos hacia áreas más seguras.

Después de realizarle varias placas, lo sitúan en Pediatría, reubicada en ese momento en el lugar más resguardado, en la planta baja. Allí lo atendió el doctor Yerri.

EL TRASLADO A PINAR


No hay un solo detalle que se escape de la memoria del padre al recordar aquel difícil itinerario:

“En el recorrido desde San Cristóbal y al llegar a Los Palacios, el huracán Ike azotaba con fuerza. En el puente de San Diego de los Baños nos detuvimos, pues el equipo de la ambulancia 304, de La Habana, que estaba de apoyo en el “Abel Santamaría”, nos indicó a mi esposa y a mí que nos corriéramos para la parte de mayor impacto del viento y así hacer contrapeso.

“Entonces el chofer continuó despacio bajo las ráfagas, hasta que poco a poco salimos de lo más difícil. Llegamos a las 3:10 de la tarde al hospital Abel San-tamaría, en el cual se encontraba Iván Arenas y su equipo, quien desde la mañana se había comunicado con el personal de San Cristóbal.

“Desde el día de Ike hasta la fecha no he tenido ninguna queja aquí. Diariamente en esta sala, la R, lo ven varios neu-rocirujanos y discuten el caso entre ellos. Veo a mi hijo muy bien y me parece que es mentira”, asevera Alfredo mientras mueve la cabeza a ambos lados como quien aparta una pesada carga.

EL CRITERIO DE UN EXPERTO

Iván Arenas explica que el accidente le provocó a Alfredito una fractura de cráneo con hundimiento del hueso frontal, a lo cual se le añadieron complicaciones anatómicas.

“Inicialmente –abunda– el sistema de urgencia médica lo trasladó al hospital de San Cristóbal, un centro muy afectado por Gustav, el primer huracán, y que sin embargo mantuvo en el segundo su vitalidad en los servicios de urgencia y emergencia.

“A las nueve de la mañana el puesto de mando del sistema de urgencias médicas nos informó el estado del paciente, lo cual no se podía aislar de la grave situación meteorológica, por lo que nos comunicamos con el “Comandante Pinares”, y a mi juicio, de una manera científica y solidaria, decidimos que lo más prudente era no transportar al muchacho hacia el “Abel”, pese a que sabíamos que necesitaba una intervención neuroqui-rúrgica.
“Nos pusimos de acuerdo en la conducta e indicaciones médicas a seguir para mantener al paciente con adecuada vitalidad y sin agregar complicaciones.

“En horas del mediodía ya el salón de operaciones estaba preparado para tal contingencia, a pesar del impacto de Ike.

“A mi juicio lo más importante no fue la operación neurológica, la cual es una cirugía muy convencional: esquirlectomía con plastia y sutura de la duramadre, de la cual se hacen decenas en un mes; lo que más se destacó fue la profesionalidad del servicio de emergencias del hospital Comandante Pinares; la valentía y pericia en el traslado, así como la actitud y desenvolvimiento del residente de Neu-rocirugía Mahamadou Dama, de Mali, el primer especialista de esta rama que tendrá dicho país africano”.

EL AFRICANO CUBANO

La familia de Alfredito está encantada con Dama, con lo certero que es en el diagnóstico, lo cual ha hecho que se sientan confiados y seguros.

Con este joven de 30 años, que llegó a Cuba en septiembre de 1998 –un día antes del aniversario de la independencia de Mali– conversamos largamente en la sala de Neurocirugía.

Él nos contó que especialistas cubanos son los que dan este tipo de atención en su país, cuyos pacientes deben trasladarse a Senegal o a países árabes para realizarse operaciones como la de Alfredito.

Dama estudió Medicina en Cuba y retornó a Mali después de ser el mejor graduado extranjero en el 2005. Estando allí su presidente vino a Cuba y otros estudiantes africanos le hablaron de la necesidad de formar neurocirujanos. Entonces surgió el nombre del entrevistado.

“Nuestro presidente, refiere Dama, habló con Fidel para la posibilidad de enviar a alguien a dichos estudios, por suerte me tocó a mí, que había sido antes alumno ayudante de Medicina interna.

“Iván Arenas ha sido más que un profesor, ha sido como un padre. También Sergio Márquez me ha enseñado muchísimo. En el pregrado tuve magníficas enseñanzas de los doctores Pucho Paz, y las clínicas María de los Ángeles y María Teresa”.

Dama es un genuino resultado de las relaciones de la isla con los países africanos.

“Cuba también es mi tierra y cambió mi vida. Lo que se dice de ella en el extranjero me molesta. Su sistema de educación médica enseña mucho porque el alumno desde bien temprano se vincula con los centros asistenciales, con los pacientes y las enfermedades”.

ALFREDITO

“Me siento bien. Los médicos me han atendido muy bien. Todos los días vienen a mi cama y hablan conmigo.

“Estudio en el politécnico Grito de Baire, ubicado en Luis Carrasco, Bahía Honda”.

Conversa coherentemente, sin tartamudeos y sin siquiera tener que detenerse a pensar.

No pudimos hablar con su mamá y la hermana que habían salido un momento, pero que se han mantenido todo el tiempo en el hospital, alternándose gracias a la ayuda de unos familiares que viven en la capital provincial.

Quizás en el momento de publicar este reportaje ya Alfredito esté de vuelta a casa pues su evolución ha sido satisfactoria. A partir de ahora tendrá dos cumpleaños.

Tomado de:

http://www.guerrillero.co.cu/018020/0962.htm

Foto de Santiago Calero: Alfredito junto a su papá, el profesor y especialista Iván Arens, y Damas, el médico de Mali residente en Neurocirugía en el hospital docente Abel Santamaría, de Pinar del Río

 

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

2 comentarios

ugg bailey button -

I really love your weblog, Its great to find not absolutely everyone is just posting a ton of rubbish these days! http://www.ugg-boot.cc/
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

cirujano -

http://www.cubaencuentro.com/es/entrevistas/articulos/habla-eliecer-avila-117748
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres