Debate en Cumbre Iberoamericana de Chile
No sé por qué la Cumbre Iberoamericana concluida en Chile – sin la presencia de Estados Unidos, por suerte- nos recordó las sesiones en las Cortes cuando el filósofo e independentista cubano Félix Varela iba a ellas a representar los intereses de una Cuba que recién se iniciaba en su verdadera nacionalidad.
En esta cumbre de Chile, positiva por la presencia de un país como España, miembro de la Unión Europea, varios presidentes latinoamericanos, entre ellos Hugo Chàvez y Daniel Ortega, recordaron còmo el neoliberalismo no había traído nada bueno a la región,pues sus inversiones no eran en las áreas de desarrollo social que más necesitaban las grandes masas sin salud pùblica, atención médica, falta de agua y otros servicios esenciales.
Chávez hizo duras crìticas a Aznar por su alianza con Estados Unidos y por la forma abierta en que conspiró contra los gobiernos de Venezuela y Nicaragua.
Daniel Ortega preciso que la OTAN no ha hecho precisamente inversiones en escuelas ni en áreas socialmente sensibles.
Zapatero pidió respeto para Aznar "porque fue un presidente democráticamente elegido". Así dijo después que Chávez lo calificara de fascista.
El vicepresidente cubano Carlos Lage intervino después y acoto que el hecho de ser "democráticamente" elegido no le daba a Aznar el derecho de dirigirse a gobiernos igualmente electos en América Latina -como el de Venezuela- de la forma en que lo hacia, pues Bush también había sido electo presidente y en su mandato han muerto miles de irakíes con la invasión a ese país.
Dos visiones del mundo estaban sentadas a la mesa: las de una potencia europea y la de los pueblos de América Latina iniciadores de transformaciones sociales que benefician, no a las transnacionales, sino a los sectores más populares.
Daniel Ortega habló de la necesidad de que los países latinoamericanos se unan, pues Europa y Estados Unidos si han creado alianzas entre ellos. Dijo que Estados Unidos siempre había buscado gobiernos peleles en la región para evitar que ella se una y defienda sus propios intereses.
¿Qué saldrá de esta cumbre más allá de su declaración final? Quizás no mucho; pero dejó claro que América Latina quiere tener voz propia.
Hizo énfasis la cumbre en los problemas sociales de la regiòn, y por suerte, ella no hizo como en muchos medios de comunicación del área: detenerse en ropas de marcas, últimas modas y relatos de actrices y actores. Puso sobre la mesa la necesidad de atender epidemias como el SIDA y otras enfermedades.
En esta cumbre los pobres estuvieron representados.
FOTO: El chileno Vìctor Jara, aquel a quien le cortaron las manos;pero no la voz.