Como reguero de pólvora la noticia recorrió el mundo hace unos días: niño cubano humillado por empresa Nikon.
Así decían muchos titulares, pero..... detrás del hecho provocado por el bloqueo económico contra la nación caribeña aparece un viejo síndrome: el MacCarthismo de nuevo tipo.
¿Quién fue Joseph Raymond McCarthy? Era el líder, el ideólogo de una corriente neofascista que preconizó la cacería de brujas contra todo aquello que oliera a Unión Soviética, a Comunismo, aunque nada tuvieran que ver con ninguno de esos dos temas.
MacCarthy fue senador de los Estados Unidos por el estado de Wiscosin de 1947 a 1957.Él y su equipo adquirieron una triste fama por desarrollar durante ese período investigaciones agresivas sobre personas en el gobierno de Estados Unidos y otros sospechosos de ser agentes soviéticos.
La historia gira actualmente la tuerca atrás en el caso Cuba. Hasta por consumir habanos fabricados en la isla un norteamericano puede ser multado.
Ya no existe la Unión Soviética y muchos historiadores dieron por terminada la guerra fría hace años, pero la cotidianidad está demostrando que la historia no ha llegado a su fin, como preconiza Fukuyama, sino que se repite.
El niño cubano Raysel Sosa González fue uno de los ganadores del XV Concurso Internacional Infantil sobre Medio Ambiente auspiciado por el Programa de las Naciones Unidas (PNUMA).
Raysel no recibió la cámara fotográfica Nikon que le entregaron a todos los triunfadores, menos a él.
¿Qué razones hacían diferente a Raysel de los demás? Haber nacido en Cuba, una nación bloqueada económicamente y la cual no puede importar de Estados Unidos ni exportar hacia esa nación.
El profesor Jorge González, acompañante del niño caribeño, averiguó las razones de esa discriminación.
Ideo Fujica, representante de la Nikon en Argelia, lugar de la ceremonia de los premios, le dijo al profesor que debido al bloqueo no podían entregarle la cámara al ganador caribeño pues ella contenía componentes estadounidenses.
Es como para quedarse con la boca abierta. En pleno siglo XXI las ideas de MacCarthy galopan nuevamente contra los nacidos en una nación que no bombardea a nadie ni lanza guerras por petróleo contra otros países.
Se trata de una nueva forma de marcar a los seres humanos en la aldea global, y la marca sobre los nacidos en Cuba tiene vestigios de esquizofrenia; de ella no escapan ni siquiera los niños.
¡Quien sabe si en las macabras mentes que mantienen esta inhuma política revoloteen los mismos duendes malos que animaron a Josef Mengele (el ángel de la muerte), el médico del séquito de Hitler¡Mengele experimentó con judíos y después los llevó a los campos de concentración y a la cámara de gas.
Para él eran inferiores.Los pocos que defienden en Estados Unidos la permanencia del bloqueo económico contra Cuba no ven a los nacidos en la mayor de las antillas como seres iguales a los demás.
Ellos demonizan todo lo cubano en su mentalidad fundamentalista, y lo peor, siguen haciendo de las suyas a pesar de que en 14 oportunidades la Asamblea de las Naciones Unidas ha condenado estas prácticas aislacionistas.
El lunático MacCarthy resucita lamentablemente en todos los escenarios donde aparece Cuba. Los seguidores de Bush lo invocan.