
....... y aquella niña que fui
La Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación del siglo XIX. El árbol de navidad, originario de zonas germanas, se extendió por otras áreas de Europa y América.
Actualmente, la Navidad es una fiesta más profana que religiosa. Es tiempo de gran actividad comercial e intercambio de regalos, reuniones y comidas familiares.En los países de América Latina, de arraigada tradición católica, se celebra especialmente la Nochebuena (24 de diciembre) con una cena familiar para la que se elaboran una diversidad de platos, postres y bebidas tradicionales.
Recuerdo esos 24 de diciembre de mi infancia con especial nostalgia. En casa de mis abuelos maternos se montaba una larga mesa en el patio, con el mantel para las visitas.
Se asaban en púas hasta tres cerdos y para el banquete se reunían mis cuatro tíos, con sus respectivos hijos y esposas, mis abuelos, mi mamá, mi papá y yo.
Nadie como mi abuela para organizar estas recholatas que han quedado prendidas en mi memoria y que llegan hasta estos días con el olor de diciembre, una mezcla de campanillas multicolores- un tipo de flor que crece silvestre por acá en este último mes del año-, sumado al ajo dorado y las especias de todo tipo para condimentar la carne.
Mi abuela – que no está desde 1991 y que aparece siempre de vuelta en la vida de aquella niña de trenzas rubias que fui, colocaba una vasija en la herida que le daba al cerdo uno de mis tíos- mientras yo me escondía para no oírlo gritar – y recogía aquella sangre para hacer con ella un delicioso dulce que yo comía como si tuviera la más exquisita marca de la mejor repostería del universo.
Aquella costumbre ya no se practica y quedó guardada en un rincón tibio de la memoria.
Después de la suculenta cena se compartía y los adultos bebían. Luego, a las doce de la noche, llegaban unos cantadores, algo así como juglares, e improvisaban una serenata.
A duras penas yo podía mantener mis ojos abiertos hasta tal hora, pero la curiosidad me mantenía en vela junto a mis primos y primas.
¡Qué adorable aquella casa toda llena de gente¡, y en la que quedó un pedazo grande de mi vida.
10 comentarios
zenia -
Realmente la soledad es triste.
¡Feliz Navidad¡. Un beso a los tuyos.
Rosa -
Zenia -
Gerardo -
zenia -
"No hay mejor palacio que la casa de familia", dijo un pensador nuestro, el más universal de los cubanos: JOSÉ MARTÍ.
¡Que pases buen fin de año¡
Julio -
Me sigue gustando mucho la Nochebuena, en especial por las reuniones familiares y recuperar un cierto espíritu de compasión y solidaridad,... no sé.
Es cierto que todo se ha comercializado mucho, pero yo sigo quieriendo sentir ese espíritu de la vida y el amor en su plena realización.
Feliz Navidad en compañía de los tuyos, compañera!
Zenia -
almena -
tantas cosas parecidas en mi infancia... ha sido como volver a sentir aquel aire, aquel aroma, aquel calor familiar...
Un besito, preciosa.
Y que sea para ti una hermosa y feliz NAVIDAD
zenia -
Será la próxima vez, es un evento que siempre nos deja mucho desde el punto de vista
espiritual y es una manera plena de palpar el pulso de este arte en nuestro continente y en el mundo. ¡Felices días de fin de año¡. Un abrazo.
enrique -
Aunque tardía mi respuesta, leí todo lo que pude sobre el festival de cine (aunque hubiera sido mejor verlo). Otro año más que me lo pierdo. Un abrazo muy cálido a pesar que la temperatura ya está llegando a 1 grado.