¿A dónde ir esta semana en la ciudad de Pinar del Río?

En semanas atrás la cartelera cultural en la ciudad tuvo una mayor representación de artistas reconocidos a nivel nacional, como David Blanco y Nassiry Lugo, con gran número de seguidores entre los jóvenes, quienes en pocos días iniciarán su período vacacional.
Días 4 y 18, 6:00pm. “Entre Boleros y Canciones” con el grupo Pinar Son, los solistas Juan Pujol y Yuli de la Portilla e invitados.
Día 5, 9:00pm. Espectáculo humorístico con Carlos Ruíz de la Tejera.
Día 6, 9:00pm y 7, 5:00pm. Concierto con Lourdes Torres, Maria Elena Lazo e invitados.
Días 7, 14, 21 y 28, 9:00pm. Noche tradicional con la Orquesta Ases del Ritmo.
Día 9, 6:00pm. Espectáculo variado con instructores de arte de la Brigada José Martí.
Días 10 y 24, 6:00pm. “Tarde del Bolero” con Maria Elena Lazo y su grupo.
Día 11, 6:00pm. “El artista y mi pueblo”, con Jorge Luís Lugo.
Día 17, 6:00pm. Peña “Espacio Abierto” con música, poesía y siempre teatro con el grupo de teatro “Rumbo”. Dirección Artística y General de Jorge Luís Lugo.
TEATRO DRAMÁTICO RUMBO
En 1962 fue fundado El Consejo Dramático de Pinar del Río, con artistas procedentes del movimiento de aficionados. En 1986 cambió su nombre por Grupo de Teatro Dramático Rumbo.
Es una de las agrupaciones más antiguas del país, estable en su desarrollo.
Rumbo es generador de cultura, difusor de diversas temáticas de la dramaturgia universal con numerosos estrenos de obras de autores cubanos y universales, que le han permitido nutrirse de la experiencia de actores de primer nivel en su bregar artístico, los que han ganado menciones, reconocimientos e integral formación.
Marcaron puntos culminantes en su historia puestas en escena como: Chivo que rompe Tambor (1982), Canto subterráneo para blindar una paloma (1983), Santa Camila de la Habana Vieja (1984), El Velorio de Pachencho y Bodas de sangre (1988), entre otras.
Su escenario se ha mantenido siempre abierto a diferentes líneas de creación, desde el teatro experimental, los clásicos españoles, hasta las más modernas obras universales. Su trabajo se hace extensivo a todos los rincones de la ciudad y al resto de la provincia, llevando arte a las comunidades.
En la sala “La Barraca”, reducido y caluroso espacio, en calle Moncada número dos, entre Rafael Morales y Antonio Tarafa, Pinar del Río, radica el grupo, que ha participado en eventos como:
Festival de Teatro de Camagüey (1980, 1982 y 1984)
Festival de Teatro Santiago de Cuba (1982, 1983 y 1984)
Festival Internacional de Teatro de La Habana (1982, 1984 y 1991)
Premios
Al Mejor Diseño de Escenografía y Vestuario de puesta en escena para la Obra Bodas de sangre
A la Mejor Actuación Masculina y Femenina en Espacio Vital (1994)
A la Puesta en Escena de Cuando las cosas llegan a los centros(1998)
Primer y Segundo Premio a la Actuación Masculina en Espacio Vital
Integrantes: Filomena Morales,J osé Arrente, Carlos Ramos, Úrsula Martínez, Luis A. Valdés, Herminio Marín, Andrés Piñero María M. Fernández, Manuel Miranda, Lenia M. Pérez, Gregorio Reina, Blanca Egurea, Fernando Sahara, Niurka Sánchez, Jorge L. Lugo (Director General), Yelina Fernández (Directora Artística), Deysi Díaz, Asistente.
El Grupo ha participado en representaciones en España con la obra Te sigo esperando de Héctor Quintero (1999).
6 comentarios
Julián -
En Timor Leste los médicos cubanos no cobraron ni un centavo. Este pollo de...pertenece a la lista del PP. No hay que hacerle caso.
El Pollo de Timanfaya -
Julián -
Miles de médicos están en zonas intrincadas de Latinoamericana, y miles de jóvenes de otros países
estudian en Cuba. SOLIDARIDAD
Gustavo Adolfo -
Julián -
Del lado de la isla no comenzó el muro. La primera palada de cemento fue colocada desde el Norte cuando a los Juan sin nada comenzó a entregárseles la tierra y otros bienes. Entonces la isla defensora de los pobres comenzó a ser expulsada de todas partes por la fuerza del principal hacedor de muros en la historia.
No es solo historia, es realidad.
Becquer -
El uso, por parte de los bailarines, de frases de nuestra cotidianidad, contribuyó a la intensa comunicación que se estableció con el público asistente. Sin embargo, creo que la atmósfera despintada y crispada hubiera sido más que suficiente para sentirnos identificados con lo que ocurría en escena. Me resultó familiar la testarudez de la gente por seguir con el curso de su vida a pesar del telón de acero que los separaba de la otra parte. Su tendencia a olvidar la amenazante sombra y refugiarse en la intimidad, dedicarse casi por entero a la sobrevivencia. Veinte años después de la caída de esa arbitraria frontera, los cubanos seguimos deseando eliminar los impalpables límites que nos rodean.
Si al menos nuestro muro fuera así: de piedra, cemento y alambrada, podríamos tomar el martillo o el pico para derribarlo. Si se pudiera tocar y decir aquí comienza, acá termina estoy segura de que ya lo hubiéramos echado abajo. Sin embargo, esa barrera que nos separa de tantas cosas es en nuestro caso- intangible y reforzada por el mar. Si por un momento ese muro de controles y prohibiciones que nos rodea se materializara, haría gustosa un enorme grafiti sobre él. Acercaría una escalera para mirar al otro lado tal y como hicieron los bailarines la noche del viernes-o intentaría cavar un túnel en sus duros cimientos. Si nada de eso funcionara, haría un abundante y desafiante pis junto a su fría estructura.