Blogia
regalado.blogia.com

  Cazadores de cocuyos
En las noches y en los pastizales húmedos cercanos a algún arroyo, vuelan los cocuyos. Tras ellos van los niños tratando de atrapar estas luces con alas para raptarlas y guardarlas en una botella.
De niña me iba con mi abuela a cazar cocuyos. Ella – la imaginería echa ser humano- me amedrentaba diciéndome que eran familia de los güijes (negritos con trencitas) que crecían dentro de las tinajas.
En principio les temía, pero con el tiempo  descubrí que ellos me temían más a mí que yo a ellos. Después de disfrutar unos segundos de la fosforescencia de sus ojos- como diminutas linternas en la noche- destapaba la botella y les veía alejarse, como despidiéndose.
Los niños del campo y los de la periferia de los pueblos siempre han encontrado particularmente llamativos a estos seres pertenecientes a la familia  de los escarabajos. Se les llama cucubano o saltaperico. Miden unos cuatro centímetros y se distribuyen por toda la América Latina.
Ayer en la noche llegó uno a mi balcón y me trajo en su luminosidad el recuerdo de aquella mujer que tanto alimentó las horas de mi niñez: mi abuela.
 
 
 
 
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

10 comentarios

Zenia -

¡BIENVENIDO ÁLVARO¡
¡Cuánto tiempo sin visitarme¡. He estado muy al tanto de tu visita a la hermosa Colombia. Gracias por rectificar el enlace. Un abrazo.

Álvaro -

Hermoso texto, Zenia. Me gustó mucho.
Ya he corregido tu enlace en mi bitácora que todavía apuntaba a tu antingua dirección.

zenia -

¡ISA¡. ¡Qué buen abrazo cultural¡ No sabía que se les llamaba también así.
Me alegra saber que este pequeño animalillo me haya abierto a nuevas amistades. Sin dudas hay alguna magia en
él. Y nada más y nada menos que de esa hermosa tierra que es Nicaragua.

Isa -

Claro que si, por aquí tienes una nueva lectora. Ha sido tan lindo recordar los cocuyos o "quiebraplatas" como le decimos nosotros. Es una de las cosas que quisiera tanto que mis hijos lleguen a conocer alguna vez. Que lindo que ustedes hasta en las ciudades grandes pueden disfrutarlos. Saludes. : )

Zenia -

¡BIENVENIDA ISA¡ GRACIAS POR VISITARME. ¡QUÉ BUENO TENER UNA NUEVA LECTORA¡. VISITARÉ AHORA MISMO STU MUNDO.TIENES RAZÓN. LOS ABUELOS SON EN LA VIDA DE LOS NIÑOS SERES INSOSLAYABLES. ¡SI LOS ADULTOS NO LOS OLVIDARAN NUNCA¡. TE CUENTO QUE AQUÍ LOS COCUYOS VIVEN HASTA EN LAS CIUDADES MÁS GRANDES, POR EJEMPLO, EN MIRAMAR, EN CIUDAD DE LA HABANA. TAMBIÉN POR ALLÁ VUELAN CON SU ESTELA MISTERIOSO.
UN ABRAZO
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Isa -

Hola! Que bonito tema, me trajo muchos recuerdos de mi niñez y esas historias especiales que brotan mágicas de los labios de los abuelos. Saludes. : )

Zenia -

HOLA ÓSCAR. TE TRAJERON LAS LUCIÉRNAGAS. TIENE QUE HABER LUZ EN TÍ OBLIGATORIAMENTE.
SÍ, TENGO MUCHA SUERTE. TUVE CERCA DE MÍ A ESA ANCIANA MARAVILLOSA QUE ME ENSEÑÓ A MIRAR LOS COCUYOS.
NO TE PREOCUPES. HAN SUBIDO LAS TEMPERATURAS Y YA ESTAMOS MÁS CALENTICOS. hASTA PRONTO.

óscar -

Qué suerte la tuya (lo digo por los cocuyos). Yo nunc ahe podido ver alguno, sólo en dibujos animados. Recuerdo los cuentos serranos sobre un señor que capturaba millones de "luciérnagas" en un barril de vidrio para alumbrar toda su comunidad. Llegué a pensar que no existen. Aún se me apena no haber podido ver ni uno hasta ahora. a veces la magia viene en unas formas bastantes extrañas. Abríguese bien.

zenia -

¡BIENVENIDA ADALYS¡. Realmente es como dices. Cuando crecemos damso otros significados a todos. Quizás nos demso mejor cuenta de cuan felices fuimos y entonces no lo sabíamos. Tienes rázón, estos seres nos dan equilibrio, parece que tiran de nuestras conciencias diciéndonos: ¡aquí estamos¡.
Las orquídeas de tu página forman parte de ese bello universo que muchas veces no nos detenemos a ver.

adalys -

Hola, me ha gustado mucho este tema de los cocuyos, que como bien dices, tanto cautivan a los más chicos y que irremediablemente nos hacen recordar a los menos pequeños...
De niña le temía mucho a los ruidos de los animales del campo pero ahora para mí tienen otros significados, más bien asociados a la tranquilidad, a la paz.

Un beso, Adalys
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres