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La tecla ocurrente

 

Teatro callejero cubano. Casi eso es la Tecla ocurrente, pues las personas que le protagonizan se desdoblan: actúan, declaman, sacan a la luz sus ángeles y también algún diablillo. Las hay de todas las profesiones, incluida la de zapatero.
Tienen por lo general  varios vicios. Practican este apotegma:
Uno debería , por lo menos una vez al día, escuchar una buena canción, leer un poema, ver una buena pintura y, de ser posible, decir algunas palabras razonables. (Goethe)
Sabor a Cuba tiene el espacio que lleva el nombre de La tecla ocurrente, escrito por el periodista Guillermo Cabrera Álvarez, en: http://www.jrebelde.cubaweb.cu 
En él lo mismo aparece una propuesta para un grafiti: “Tu ausencia hace cenizas mis sueños” (AB); o éste: Michelle: “¿Cómo te olvido?, ¡Cuánto me dueles ¡”.

Se traza de un trozo de amor que se comparte con los lectores y que se funda en sus cartas-ocurrencias de todo tipo: un chiste, un refrán; un mensaje que llega por correo postal o electrónico.

A los jóvenes, y más maduritos les gusta,  tiene clubes en todo el país.

Este fin de semana La tecla ocurrente se trasladó a Pinar del Río. En un ómnibus desde la capital del país vinieron decenas de seguidores de esa tertulia andante y se encontraron con otras decenas de pinareños.
El escenario fue un trozo de calle cerrada en el que se colocaron sillas al aire libre, un micrófono y un amplificador. Y ahí comenzó este encuentro del espíritu, del amor y la amistad.
Celima Bernal, una estudiosa de la lengua - pinareña - residente en Ciudad de La Habana, recordó su juventud en la más occidental de las provincias cubanas y contó anécdotas acera de los jóvenes revolucionarios de este territorio y de las acciones que protagonizaban en 1958 cuando estaba en el poder Fulgencio Batista y Zaldívar.
Los hombres que tienen un alma grande
 buscan la fuerza  en la razón;
los que la tienen mezquina,
buscan la razón en la fuerza. (Darwin).
Así decía uno de los dos papelitos que me tocó a mí en el sorteo.
Y éste otro: Un optimista es alguien que ve luz donde donde no hay más que oscuridad, un pesimista es alguien que trata de apagar esa luz. (William Faulkner).
Fue todo muy sentido. Un teclero nacido en Holguín contó cómo han hecho por allá una peña dela tecla y para convocar a los tertulianos él escribe las convocatorias en la propia pared exterior de su casa, que es algo así como un mural del espíritu.
Sonrisas hubo ante el ingenio de un escrito anónimo acerca de lo que es un mujerón: Es aquella que pone esmero en arreglarse para ir al trabajo aunque no esté convocada para la portada de una revista de modas; es aquella que toma dos ómnibus para regresar a su casa del trabajo a prepararle el alimento a su familia, es aquella que llora cuando es feliz y que canta cuando tiene deseos de llorar.
¿Qué es un hombre? También se definió: La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros, sino en el ancho de sus brazos cuando abraza.
De lejos, de San Juan y Martínez llegó un grupo de estudiantes con la bibliotecaria de su escuela al frente.
Y en aquel pedazo de calle quedó sembrada una nueva semilla. Es la Tecla ocurrente como un cometa, que atrae a su estela de luz.
El correo de su creador es: teclaocurrente@prensaip.co.cu , quizás alguno de ustedes quiera enviarle algún grafiti.

 

 

 

 

 

  

 

4 comentarios

zenia -

Què bien Noa. Asì se acaba la invisibilidad femenina.

Noa con las mujeres en la sombra -

Ah, pues un buen poema y buenas pintoras, en mi página, jaja!!

zenia -

Bienvenido Leuzor. ¡Cuànto tiempo¡

Leuzor -

hola, lei tu comentario donde el blog de cesar, estamos en contacto.