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BATISTA EN LOS ESTADOS UNIDOS

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Fulgencio Batista fue un presidente entreguista, el candidato perfecto que acogieron las empresas nortemericanas para sus intereses y el disfrute de la sacarocracia cubana.

LECHÓN ASADO EN PÚAS. TRADICIÓN CUBANA

LECHÓN ASADO EN PÚAS. TRADICIÓN CUBANA

 

Lechón asado

Por: Juan Morales Agüero

 

Correo: corresp@jrebelde.cip.cu
31 de diciembre de 2006 00:55:41 GMT
Vamos a ver, ¿a quién no le gusta el lechón asado? Oiga, se necesita ser un melindroso de talla extra o un huérfano de paladar para no inclinar la glándula pituitaria y las papilas gustativas ante ese olor y sabor exclusivos e irrepetibles que despide un marrano desde la vara cuando ya está a punto de ser bajado para el convite. Y si es el pellejito así bien ampollado, crujiente y brillante de grasa... Bueno, ¡por favor!

 

El puerco asado es, no me caben dudas, nuestro plato nacional por excelencia. Nos viene desde quién sabe cuánto tiempo, ¡tal vez siglos! Qué congrí ni congrí... El congrí nació para hacerle compañía a la carne asada, junto con la yuca con mojo y la ensalada de tomates y de lechugas. Bien que lo sabemos los cubanos, lo mismo un 26 de julio que un 31 de diciembre. O cuando sea, qué caramba. Porque —usted lo sabe— cualquier día es bueno para pasarle la cuenta a un puerquito, ¿verdad?Como mismo la mayoría de los criollos de ley nos consideramos expertos en temas beisboleros, también alardeamos de nuestra sapiencia para asar un puerco en púa. ¡Qué difícil es ponerse de acuerdo en este asunto! Mil veces lo viví en carne propia allá en mi entrañable Manatí. Cada vez que los socios acordábamos hacer una ponina y comernos un «bichito», al instante aparecían los sabihondos con sus teorías de que si se asa así o se asa «asa’o». ¡Y qué discusiones se armaban, madre mía!Los matices eran variados. Unos sugerían que el combustible a utilizar no fuera leña, sino carbón, aduciendo que quemaba mejor y más parejo. Otros recomendaban echar de vez en vez en la candela hojas de guayaba para darle buen sabor a la carne. Había también quienes insistían en arrimar más las brasas para la zona de la cabeza del animal, en contraposición a los que argumentaban que era en los perniles donde se debía incrementar el calor. Y así todo el tiempo, desde el comienzo hasta el final.Una porfía frecuente giraba en torno a la velocidad de rotación de la vara. «¡Dale vueltas más rápido!», decía Fulano, recién llegado. «¡No, señor, dale más despacio!», decía Mengano, con dos rones encima. O también: «¡Sacude para que bote la grasa!», decía Zutano, adoptando pose de entendido. «¡Ya se puede sacar!», decía Perencejo, conminatorio y seguro. «¿Tú estás loco? ¡Si todavía le falta por lo menos media hora!», decía Melgarejo, listo para polemizar. ¿Y a quién obedecer?Todo este ciclo de «conferencias», por cierto, se desarrollaba entre ronazos, por lo cual abundaba la vehemencia en los criterios y la autosuficiencia al exponerlos. ¡Aunque nadie los hubiera solicitado! Sí, definitivamente, para asar un puerco hay que hacer como mi vecino Cucú aquel fin de año: colocó junto al hueco donde se disponía a asar su lechoncito un cartel con letras bien grandes que decían: «Amigo, sé cómo asar un puerco, así que guárdese sus opiniones». Y resultó.En fin, amigo mío, asar un puerco no es solo cuestión de dinero, sino también de sapiencia. Al menos es lo que aseguran los «expertos» en el asunto, que nunca faltan en los convites. Pero lo simpático es que a la hora de sentarse a la mesa todos —duchos y profanos— olvidan agravios y dicen a una voz: «¡Qué bueno quedó!» Aunque el pellejo se hubiera chamuscado y la carne quedara semicruda. Es que, como le dije, ¿qué cubano puede hacer mutis ante un lechoncito asado? ¡Ninguno, compay...!
 

PONCHE MALENBE: CUBA

PONCHE MALENBE: CUBA

      1/4  taza de agua1 taza de azúcar

1 pedazo de cáscara de limón o de naranja

3 tazas de jugo de piña

½ taza de jugo de limón o de naranja

¾ taza de ron1 botella de gaseosa o agua efervescente

 Ponga en un recipiente el agua con azúcar. Añádale las cáscaras de limón o naranja. Déjela hervir solamente dos o tres minutos. Quítele las cáscaras y déjela refrescar. Mezcle este almíbar con los jugos y el ron, póngalo en el refrigerador.

 Al momento de servirlo, añádale el agua efervescente o  la gaseosa. Sírvalo en vasos largos con trozos de hielo. Adórnelo con una rueda de limón o naranja, o una ramita de hierbabuena. Da  6 vasos.    

LA CENA CUBANA DE FIN DE AÑO

LA CENA CUBANA DE FIN DE AÑO

Hoy, a pocas horas del fin de año, el parqueo del estadio de béisbol Capitán San Luis, y la Plaza de la ciudad de Pinar del Río acogieron el ajetreo y el jolgorio de una feria popular que llenó ambas áreas de tarimas para la venta de carne de cerdo - no puede faltar en una cena cubana de fin de año- , viandas como el plátano, para hacer chicharritas o plátano a puñetazo, y la yuca para acompañar al puerco.

Desde sazones para condimentar la comida, naranja, calabaza, tomate, cebolla.. entre otras decenas de productos, están a la venta allí en este minuto. Es este bullicio de fin de semana ocasión para encontrarse por casualidad con las amistades. Las personas se cuentan las unas a las otras cómo marchan los preparativos para celebrarlo junto a la familia.

Les dejo con un artículo a propósito del fin de año:

 

La cena cubana de Fin de Año

Las comidas y bebidas que hemos consumido los cubanos durante las fiestas de fin de año constituyen una larga tradición que se ha conservado a través del tiempo, con diferentes variantes según el momento histórico que se ha vivido, pero que ha mantenido la esencia de esta vieja tradición.

 Platos típicamente cubanos no han faltado nunca en la mesa de cada familia cubana y de éstos les brindamos algunas recetas de las que siempre hemos disfrutado, además de algunos consejos para su elaboración y para una dieta sana.

 Por: Chef Jorge Fernández Prendes Platos más frecuentes en nuestras fiestas de Fin de año.

En Cuba se consideran Fiestas Navideñas las comprendidas entre el fin del año y el comienzo del año venidero pasando por Nochebuena, Fin de Año, Año Nuevo y Día de Reyes, todas con una connotación religiosa.

Estas celebraciones tienen la característica de agrupar a toda la familia y desde antaño se hicieron una costumbre muy popular. En estas festividades existe un tradicional menú de comidas y bebidas típicas, en el cual se destaca el lechón asado, acompañado según la región de: congrí elaborado principalmente en el oriente de Cuba o de arroz moro mucho más elaborado en la región occidental, la yuca con mojo, los tostones, ensalada de vegetales y postres caseros, en especial los buñuelos de Navidad, aunque también son típicos el dulce de coco, mermeladas y frutas en almíbar con queso.

La cerveza y los vinos actualmente son las bebidas que más se consumen. En épocas pasadas y aún en la actualidad; pero en menor escala, el pavo relleno, el agualoja y el ponche de leche, elaborados en casa, son de la preferencia de muchos. También a la usanza española turrones, cidras, dátiles, nueces, avellanas, manzanas e higos.

A las doce de la noche del 31 de diciembre era tradición comer 12 uvas en espera del nuevo año. También para estas fechas han surgido exquisitos platos que han enriquecido nuestro espectro culinario, tales como el Cubitey, que no es más que una mezcla de elementos del Congrí y de la Paella, o como la ensalada Yumurí, donde la decoración estará acorde con la festividad; la receta original plantea colocar el pimiento rojo, previamente cortado, formando flores de pascua en el centro se coloca una zanahoria cortada y cocida y luego los tomates y los pimientos rellenos se ubican bordeando la flor de pascua, decorada con ramitas de berro.

Platos más frecuentes en nuestras fiestas de Fin de Año
Hablaremos entonces de los platos más consumidos en estas celebraciones. Es muy típico en la cocina cubana, especialmente en las festividades como la cena de Fin de Año, que el plato principal sea el cerdo asado, en torno al cual giran los demás alimentos, la técnica de asarlo varía según la región del país, por ejemplo en la región oriental se asa en una púa, que lo atraviesa de un lado a otro, esta púa va sujeta a una estaca clavada en la tierra, que tiene varios niveles, para a través de la altura, regular el calor transmitido por el carbón o leña que se deposita en un hoyo hecho en la tierra.

 Mientras se asa el cerdo se le va dando vueltas a la púa para que se cocine por todos lados; también es costumbre rellenarlo en su interior con congrí oriental (ver la receta), y a medida que se asa el cerdo se va cocinando el congrí.

En el occidente del país se asa el cerdo a la parrilla o barbacoa, técnica de origen indio, que según el tipo de leña utilizada cambia el sabor del asado, es muy común utilizar la de mangle rojo y las ramas de guayaba. En el centro del país se asa el cerdo al pincho, se le clava el pincho al animal desde la parte trasera saliendo por la boca y se coloca el pincho entre dos palos o tubos, con los cuales se le puede ir regulando la altura que se quiera, debajo en un depósito u hoyo en la tierra, tendremos el carbón o la leña.

 En la provincia de Pinar del Río se estila mucho cuando se asa el cerdo a la parrilla taparlo con hojas de plátano. En Ciudad de La Habana la forma más común de asar es al horno como lo indica la receta. El asado en cazuela es empleado a lo largo de todo el país.

Lo que es prácticamente común en casi todas las regiones son los condimentos con que se adoba el cerdo, el mojo criollo (ver la receta) y el rociarlo a medida que se cocina. La nomenclatura del cerdo varía por toda la isla, se le llama de diferentes formas: cerdo, cochino, marrano, macho, puerco, lechón e incluso se le llama indistintamente.

En muchas regiones el lechón asado de Fin de Año da origen a otro plato que se consume ya para el Año Nuevo, le llaman montería y consiste en las masitas sobrantes del lechón asado, cortadas se rehogan en un sofrito y se enriquecen con pimentón y vino seco. Este es un plato donde se aprovechan los subproductos, puede consumirse con casabe (preparación aborigen), hidratado con la salsa y encima la montería.

Aún en algunas regiones, sobre todo en la parte oriental del país, se sigue consumiendo el casabe en las festividades de Fin de Año. Los intestinos del cerdo llamados en Cuba “mondongos” lavados con hojas de guayaba, las vísceras llamadas “gandinga” y los sesos del cerdo con los que se hacen frituritas, se consumen principalmente en el almuerzo del día 31 en espera del lechón asado, aunque en muchos lugares se consumían en los días venideros a esta fecha.

 Otro de los platos más característicos de la cena cubana de Fin de Año lo es sin lugar a dudas la yuca con mojo, que consiste en la yuca blanda con un mojo criollo por encima y en muchas ocasiones se le adiciona chicharrones de cerdo.

 El mojo criollo es ampliamente utilizado en la cocina cubana, se emplea en piezas durante y después de la cocción, sobre todo, ejemplo: la yuca con mojo, a la que nos referíamos, malanga con mojo, calabaza con mojo, el ya mencionado, adobo de mojo criollo para el lechón y otras carnes asadas.

Esta preparación es muy representativa de la cocina cubana y en especial de la cocina campesina. Es importante tener en cuenta que este mojo le da el nombre de “a la criolla” a infinidades de platos. La cena de Fin de Año va acompañada de plátanos verdes, los cuales son cortados en rodajas y fritos en dos tiempos, primero se doran por ambos lados y luego se vuelven a freír pero esta vez aplastados.

Este plato tiene origen africano y es llamado de diversas formas, dependiendo la región del país, en occidente es más común llamarlo “plátanos a puñetazos” o “tostones”, aunque en Pinar del Río es más frecuente llamarle “ambuilas”; en Oriente y Centro son llamados “plátanos chatinos”, también se le conoce como “patacón pisa’o”.

 Joya de la gastronomía caribeña lo es sin duda alguna el Congrí, esa mezcla del arroz blanco guisado junto a los frijoles colorados. Nuestro sabio Don Fernando Ortiz, tercer descubridor de Cuba, nos refiere su posible, pero no probado origen africano y nos da el vocablo venido a Cuba, procedente de Haití, donde a los frijoles colorados le llaman congó y al arroz riz, al igual que en el idioma francés, por lo tanto plantea que significa en creole (criollo) congos con arroz, no debe confundirse este plato con el arroz moro, pues en el congrí se utilizan frijoles colorados y en el arroz moro se sustituyen estos por frijoles negros, los cuales dan origen al nombre.

 Popularmente se conoce al arroz moro como moros y cristianos, pero en la cocina profesional e internacional los moros y cristianos, se cocinan de un modo diferente, también se elaboran con frijoles negros y con los mismos ingredientes que el arroz moro, con la diferencia de que el arroz se cocina aparte con los condimentos blancos (ajo y cebolla) y los frijoles se cocinan con el resto de los ingredientes, luego se cuelan y saltean, se presentan de forma separada artísticamente y es el cliente quién hace la mezcla.

Es conocido que la unión del arroz con los frijoles es muy beneficiosa para el organismo humano, pues ambos mejoran la calidad de proteínas vegetales presentes, puesto que ambos contienen aminoácidos esenciales, uno posee los aminoácidos de que carece el otro, formando un complemento ideal desde el punto de vista nutricional, de este modo se obtiene una proteína de un valor biológico similar a la que contienen las carnes.

Típico en estas fechas, lo es la ensalada de vegetales. Generalmente se emplean vegetales de la estación, principalmente tomates, lechuga y rábanos. Para el aderezo de la misma se utiliza una vinagreta clásica, aceite, vinagre, sal y pimienta, esta última empleada más bien en la actualidad y en muchas ocasiones se le añaden anillas de cebolla.

Práctica de suma importancia por el aporte de fibra dietética y vitaminas, que actúan como antioxidantes, vitamina C, E, betacarotenos, y otras sustancias con igual acción, tales como los polifenoles y fitoquímicos, imprescindibles para contrarrestar la producción de sustancias nocivas por el consumo excesivo de grasas y “carnes”.

Y para finalizar esta suculenta cena “el postre”, indiscutible compañero de la mesa cubana. Muchos cubanos, me atrevería a decir que la gran mayoría, piensan que “si no han comido postre no han comido”, hábito nacido en los monasterios y conventos andaluces, y fortalecido en los barracones de esclavos africanos, pues los esclavos africanos eran confinados mayoritariamente a los ingenios azucareros, y se sabe que su dieta era elevada en azúcar, de ahí la preferencia del cubano por el dulce; costumbre que es bien sabido lo perjudicial y nocivo que es para nuestra salud, a pesar de que los dulces son fuentes de glucosa y nos ofrecen energía y fuerza, el consumo excesivo de azúcares provoca una cantidad de energía adicional a la necesaria, que se almacena en forma de grasa, con el consiguiente sobrepeso u obesidad, y por ende, riesgos a contraer enfermedades crónicas.

 El más tradicional postre consumido en las fechas de fin de año es sin dudas los buñuelos de Navidad, con una clara influencia católica, pero elaborados principalmente con los productos de nuestra tierra, también en la santería este postre es ofrendado a los orichas.

Este postre tan tradicional tiene algunas variantes dependiendo de la región, en algunos lugares, emplean un poco de calabaza en vez del boniato y en otros lo hacen sin el boniato, también rallan la yuca para extraerle la catibía, la ponen a secar al sol durante 10 o 12 horas; una vez seca la pasan por el jibe, para obtener la harina, luego le añaden el anís y lo amasan en forma de bola y la ponen a hervir.

Una vez cocinada la rompen en el mortero y es cuando le agregan la malanga, el boniato y los huevos, y terminan el procedimiento de igual forma. En algunos casos le incorporan harina de trigo para trabajar la masa en la mesa. Consejos para una dieta sana
Debemos tener en cuenta que el cubano es gran consumidor de grasas y si analizamos con detenimiento el menú tradicional de Fin de Año, veremos la gran cantidad de grasas que se consumen, por ejemplo, el cerdo asado, los chicharrones de cerdo que acompañan a la yuca con mojo, los tostones que se fríen en dos ocasiones, y el tocino o los chicharrones, en dependencia del congrí o del arroz moro, etc.

Las grasas son nutrimentos importantes de la dieta, constituyen una fuente de energía y son elementos esenciales para las funciones vitales del organismo, además favorecen la absorción de las vitaminas liposolubles, pero debemos tener en cuenta la calidad, la cantidad y la forma de consumirlas.

Menú saludable para las fiestas de Fin de AñoArtículos en la red de Infomed
Algunas concepciones alimentarias de los cubanos 
Diferencias regionales en las comidas tradicionales de la población rural de Cuba 

Artículos en la red nacional
Cultura culinaria 
Comer y beber a la cubana 
Platos típicos de Pinar del Río 

NOTA.  En la foto: puerco asado al pincho

 

 

FIDEL CASTRO Y LA DERECHA MADRILEÑA

FIDEL CASTRO Y  LA DERECHA MADRILEÑA

 En  http://viejoblues.com/Bitacora/node/1806 se aborda el revuelillo de algunos en Madrid acostumbrados a la medicina privada para unos pocos.

Este artículo de http://viejoblues.com aparece en el portal de blogs latinos de Blogalaxia.

BELLEZAS DE HONG KONG Y TAILANDIA

BELLEZAS DE HONG KONG Y TAILANDIA

Álvaro, un catedrático colombiano que vive en Noruega realiza en su blog un recorrido por bellos parajes de Hong Kong y Tailandia ( a dos años del tsunami). Pueden disfrutarlo en

http://otexto.net .

Para relajar el fin de año conociendo latitudes variopintas les propongo también el blog del destacado escritor peruano Juan Carlos Guerrero en http://espartakocc.blogspot.com . Desde los techos del Perú el sueña, vive y crea.

Otra escritora, con una enjundiosa lista de decálogos de sabiduría profunda es Carmen, alias Hannah, dispuesta a husmear en el mundo, y no de una manera simple, sino alejada de la baratija, penetrando en las raíces. Ella radica en http://serrizomatico.blogia.com.

Un sociólogo chileno Pablo nos hace reflexionar en nuestras vidas, en lo que dejamos atrás mientras se deshojan almanaques. Él tiene su mirador en http://pmorris.blogspot.com   

 

MINISTRO DE CULTURA DE CUBA ASISTE A REAPERTURA DE TEATRO

MINISTRO DE CULTURA DE CUBA ASISTE A REAPERTURA DE TEATRO

Después de 17 años cerrado, la reapertura del Milanés tuvo lugar con la presentación de una gala cultural en homenaje al aniversario 48 del triunfo de la Revolución.

 

Por: Zenia RegaladoCorreo: digital@jrebelde.cip.cu
28 de diciembre de 2006 01:00:21 GMT
PINAR DEL RÍO.— http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-12-28/reabre-el-teatro-milanes/ El teatro Milanés, uno de los más antiguos de Cuba y Latinoamérica, reabrió este miércoles sus puertas después de una reparación capital de dos millones de pesos y medio millón en moneda libremente convertible, con lo cual le fueron reinstalados los sistemas de luces, aire acondicionado y audio.

 

Abel Prieto, ministro de Cultura, presidió para la ocasión una numerosa comitiva de actores, músicos y de premios nacionales de Literatura y Artes plásticas, quienes participaron además en la presentación de un número especial de la revista vueltabajera Cauce, dedicado no solo al espacio físico de Pinar del Río, sino al nicho espiritual que significa este territorio, como afirmara el poeta Nelson Simón.Después de 17 años cerrado, la reapertura del Milanés tuvo lugar con la presentación de una gala cultural en homenaje al aniversario 48 del triunfo de la Revolución.El titular de Cultura, al departir con la prensa destacó cómo se recuperan espacios para la recreación de los jóvenes y de toda la población, y en tal sentido pidió la colaboración de los medios de comunicación para divulgar sistemáticamente la programación del Milanés.Laboraron en la antigua y emblemática edificación trabajadores de la Construcción Civil, Industrias Locales y Servicios. La instalación fue fundada en 1837 y es un exponente de arquitectura ecléctica con predominio neoclásico.Su sala-escenario —en la que se filmó La Bella del Alhambra— tiene 540 butacas y una acústica excepcional. Posee también este recinto un patio estilo sevillano, con escenario para café-concierto, 120 sillas y una cafetería-bar.Los trabajos especializados de restauración del decorado del Milanés son realizados por el pintor y restaurador Julio César Banasco.El teatro posibilitará a los pinareños disfrutar nuevamente, en el lugar más apropiado, del arte lírico, dramático y de la danza. En períodos anteriores su escenario fue subsede de presentaciones del Ballet Nacional de Cuba.Figuras como Rita Montaner, Rosita Fornés y Alicia Alonso brindaron su arte desde este sitio de la cultura cubana.

Aún entre andamios, y durante la Feria del libro de 2005, se presentó en esta instalación el grupo de teatro vueltabajero Rumbo, dejando opiniones positivas con la puesta en escena de una obra de Abelardo Estorino dedicada a la triste historia del poeta matancero José Milanés, autor de La Tórtola.

Tomado de www.juventudrebelde.cu

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REABRE EN CUBA TEATRO JOSÉ JACINTO MILANÉS. EL POETA LOCO

REABRE EN CUBA TEATRO JOSÉ JACINTO MILANÉS. EL POETA LOCO

 Después de más de 15 años cerrado, hoy, en Pinar del Río, a las tres de la tarde, reabrirá sus puertas el teatro  Milanés, con una gala artística cultural en homenaje al aniversario 48 del triunfo de la Revolución. Fundado en 1837, el Milanés es uno de los más antiguos de Cuba y Latinoamérica y exponente de la arquitectura ecléctica con predominio neoclásico. Posee una sala teatro con 540 butacas y una acústica excepcional; además de un patio estilo sevillano con escenario para café concierto, con capacidad para 120 personas y una cafetería–bar.

Por su escenario desfilaron importantes figuras de la cultura nacional como Rita Montaner, Alicia Alonso, Rosita Fornés, entre otras. En 1989 sirvió de set principal para la filmación de la película La bella del Alambra, y poco después cerró sus puertas.

Al conocido pintor y restaurador Julio César Banasco correspondió la tarea de restituir todo el decorado del Milanés, que presentará una programación por temporadas, en la que el público pinareño podrá disfrutar del teatro lírico, dramático, danza y otras manifestaciones.

El teatro Milanés necesitó en su reparación capital de dos millones de pesos y medio millón en pesos convertibles, lo que permitió dotarlo de la luminaria, sistema de aire y audio propios para su ambientación.

Fuerzas de trabajo pertenecientes a Construcción Civil, el MICONS, Industrias Locales y Servicios han trabajado en esta instalación.

Junto con el Parque de La Independencia y el Palacio de Guasch, el coliseo municipal, el vetusto teatro Milanés, constituye un símbolo para nuestra Ciudad. Antes, desde 1845, en ese mismo lugar, se llamó, trasladando su sede: “Lope de Vega” y hasta 1898 mantuvo ese nombre, según el historiador pinareño Gerardo OrtegaLO QUE ESCRIBIÓ LA JIRIBILLA, SOBRE EL GRUPO RUMBO, PINAREÑOwww.lajiribilla.cu  En Pinar, por ejemplo, Teatro Rumbo sorprendió con un montaje de Vagos rumores. Como por asalto tomó el Teatro Milanés, todavía entre andamios y polvos de su restauración. La platea, aún sin butacas, sirvió como eje de una representación que a veces subía al escenario o se desplazaba por otros lugares de un recinto revelado en toda su desnudez. Los espectadores observaban con una extraña fascinación tras las rejillas divisorias del sitio de los palcos.

La presencia del autor, el riesgo de un espacio no habitual, la absoluta entrega del joven elenco, la sugestión del pequeño coliseo de nombre “Milanés” inundado por un público deseoso, confirieron a la función un efecto mágico. Todas las carencias de la puesta quedaron en un segundo plano ante el creciente empuje de actores imberbes, dispuestos sin embargo, a conseguir esa inenarrable comunión con los espectadores.

El “medio” de esa búsqueda es precisamente la obra de Estorino sobre José Jacinto Milanés o, tal vez mejor dicho, una de sus dos piezas sobre el poeta matancero. Aunque se habla de Vagos rumores como una reescritura o versión del propio autor a partir de La dolorosa historia del amor secreto de don José Jacinto Milanés, el tiempo va dejando más claro que se trata de dos obras con presupuestos independientes aunque conectadas por un mismo paisaje temático.JOSE JACINTO MILANES Y FUENTESLa fuga de la tórtola(1840)

Tórtola mía! Sin estar presa
hecha a mi cama y hecha a mi mesa,
a un beso ahora y otro después,
¿ porqué te has ido? ¿Qué fuga es esa,
cimarronzuela de rojos pies?
Ver hojas verdes solo te incita?
El fresco arroyo tu pico invita?
Te llama el aire que susurró?
¡ Ay de mi tórtola, mi tortolita
que al monte ha ido y allá quedó!
Oye mi ruego que el miedo exhala.
¿ De qué te sirve batir el ala,
si te amenazan con muerte igual
la astuta liga, la ardiente bala,
y el cauto jubo del manigual ?
Pero ay ! Tu fuga ya me acredita
que ansia ser libre, pasión bendita
que aunque la lloro la apruebo yo.
¡ Ay de mi tórtola, mi tortolita,
que al monte ha ido y allá quedó!
Si ya no vuelves ¿ a quien confió
mi amor oculto, mi desvarío,
mis ilusiones que vierten miel,
cuando me quede mirando al río,
y a la alta luna que brilla en él ?
Inconsolable, triste y marchita
me iré muriendo, pues a mi cuita
mi compañera me abandonó !
¡ Ay de mi tórtola, mi tortolita,
que al monte ha ido y allá quedó  (José Jacinto Milanés)
De las nupcias entre el bayamés, Don Alonso Milanés y la matancera, Doña Rita Fuentes, nació un primer hijo, al que pusieron por nombre, José Jacinto, el día 16 de agosto de 1814, en la ciudad de Matanzas, en una casona silenciosa,, levantada en la calle Gelabert.

De posición modestísima el matrimonio, que vió agravada su difícil situación económica con la llegada de otros hijos, tuvo que enseñarle las primeras letras al primogénito, en el propio hogar, como más tarde hiciera con varios de los otros hermanos, que alcanzaron el número catorce.

Estudió  francés  el italiano, y, también, en la lectura ávida y comparativa de los clásicos del teatro español.

De natural, solitario, melancólico y taciturno, se encontró con que las musas eran el único solaz de su alma, el solo alivio de sus innatas soledades espirituales, así, él escribía sus versos, que eran escape a sus diarias, hondas, congojas.

A los 18 años de edad, buscando horizonte más dilatado para su progreso de vida material, José Jacinto Milanés llegó a la Habana, tomando nuevo trabajo en una famosa ferretería, para retornar a Matanzas, meses después, respondiendo a las voces dolidas de Doña Rita, que desde la ciudad provinciana lo llamaba, desesperada, temiendo por su vida, porque en la Capital de la Isla, el cólera hacía estragos.

 
A su regreso, la vida artística de Milanés se hizo más llevadera. Conoció, entonces, a Don Domingo del Monte, ya consagrado y destacado en las letras patrias, que había de ser con los años, su gran amigo y consejero.

Delmonte, en las veladas improvisadas a diario, en el hogar de Don Félix Tanco Bosmeniel, fué catando la sensibilidad poética de Milanés, que, apartándose de las maneras de otros jóvenes aedas, no seguía a Heredia, sino que se presentaba, aunque defectuoso en la técnica, personal y distinto en su lirismo apasionadamente romántico, saturado de melancolía y de ternura idílica.

 Milanés cae en una febril actividad. Produce sin fatigas: nuevos versos, y sus primeros trabajos en prosa, éstos últimos, muy escasos. “El Plantel” y “La Cartera Cubana”, son portavoces de sus rimas, a la sazón.

 En aquellas valles matanceros, que lo vieron nacer y que recogieron desde la más ligera hasta la más acentuada manifestación de su tortura espiritual, comenzó su cerebro a trastornarse definitivamente, principalmente, a causa de la negación amorosa de la prima; enmudeciendo de pronto, y enfermando de cuidado.

A los dos años de su mutismo, de su extravío mental declarado, su hermana, Carlota, buscándole alivio, lo acompañó a la Habana, donde el poeta no encontró la mejoría que esperaban sus familiares.