Blogia

regalado.blogia.com

Carta de José Martí a su hermana Amelia: "El amor"...

Carta de José Martí a su hermana Amelia: "El amor"...

Es 28 de enero, aniversario 156 del más universal de los cubanos; José Martí, aquel de hermosas letras y pensamiento anticipado, quien a los 16 años ya supo lo que era el dolor del grillete mordiendo  su carne.

Todos los textos martianos llevan en sí una blandura y amor hacia el prójimo que obligan a releerlo. No escribiremos del político y el gran pensador que fue- al final hay un link con un sitio especializado en ello- , sino que compartiremos una tierna epístola dedicada a su hermana Amelia y en la que le habla sobre el amor:

 

Nueva York, 1880

Tengo delante de mí, mi hermosa Amelia, como una joya rara y de luz blanda y pura, tu cariñosa carta. Ahí está tu alma serena, sin mancha, sin locas impaciencias. Ahí está tu espíritu tierno, que rebosa de ti como la esencia de las primeras flores de mayo. Por eso quiero yo que te guardes de vientos violentos y traidores, y te escondas en tí a verlos pasar: que como las aves de rapiña por los aires, andan los vientos por la tierra en busca de la esencia de las flores. Toda la felicidad de la vida, Amelia, está en no confundir el ansia de amor que se siente a tus años con ese amor soberano, hondo y dominador que no florece en el alma sino después del largo examen, detenidísimo conocimiento, y fiel y prolongada compañía de la criatura en quien el amor ha de ponerse.

 

 

Hay en nuestra tierra una desastrosa costumbre de confundir la simpatía amorosa con el cariño decisivo e incambiable que lleva a un matrimonio que no se rompe, ni en las tierras donde esto se puede, sino rompiendo el corazón de los amantes desunidos. Y en vez de ponerse el hombre y la mujer que se sienten acercados por una simpatía agradable, nacida a veces de la prisa que tiene el alma en flor por darse al viento, y no de que otro nos inspire amor, sino del deseo que tenemos nosotros de sentirlo;-en vez de ponerse doncel y doncella como a prueba, confesándose su mutua simpatía y distinguiéndola del amor que ha de ser cosa distinta, y viene luego, y a veces no nace, ni tiene ocasión de nacer, sino después del matrimonio, se obligan las dos criaturas desconocidas a un afecto que no puede haber brotado sino de conocerse íntimamente.

Empiezan las relaciones de amor en nuestra tierra por donde debieran terminar. Una mujer de alma severa e inteligencia justa debe distinguir entre el placer íntimo y vivo, que semeja el amor sin serlo, sentido al ver a un hombre que es en apariencia digno de ser estimado, y ese otro amor definitivo y grandioso, que, como es el apegamiento inefable de un espíritu a otro, no puede nacer sino de la seguridad de que el espíritu al que el nuestro se une tiene derecho, por su fidelidad, por su hermosura, por su delicadeza, a esta consagración tierna y valerosa que ha de durar toda la vida. Ve que yo soy un excelente médico de almas, y te juro, por la cabecita de mi hijo, que eso que te digo es un código de ventura, y que quien olvide mi código no será venturoso. He visto mucho en lo hondo de los demás, y mucho en lo hondo de mí mismo. Aprovecha mis lecciones.

 

No creas, mi hermosa Amelia, en que los cariños que se pintan en las novelas vulgares, y apenas hay novela que no lo sea, por escritores que escriben novelas porque no son capaces de escribir cosas más altas-copian realmente la vida, ni son ley de ella. Una mujer joven que ve escrito que el amor de todas las heroínas de sus libros, o el de sus amigas que los han leído como ella, empieza a modo de relámpago, con un poder devastador y eléctrico-supone, cuando siente la primera dulce simpatía amorosa, que le tocó su vez en el juego humano, y que su afecto ha de tener las mismas formas, rapidez e intensidad de esos afectillos de librejos, escritos-créemelo Amelia-por gentes incapaces de poner remedio a las tremendas amarguras que origina su modo convencional e irreflexivo de describir pasiones que no existen, o existen de una manera diferente de aquella con que las describen. ¿Tú ves un árbol? ¿Tú ves cuánto tarda en colgar la naranja dorada, o la granada roja, de la rama gruesa? Pues, ahondando en la vida, se ve que todo sigue el mismo proceso. El amor, como el árbol, ha de pasar de semilla a arbolillo, a flor, y a fruto.-Cuéntame Amelia mía, cuanto pase en tu alma. Y dime de todos los lobos que pasen a tu puerta; y de todos los vientos que anden en busca de perfume. Y ayúdate de mí para ser venturosa, que yo no puedo ser feliz, pero sé la manera de hacer feliz a los otros.



No creas que aquí acabo mi carta. Es que hacía tiempo que quería decirte eso, y he empezado por decírtelo.-De mí, te hablaré otro jueves.-En éste sólo he de decirte que ando como piloto de mí mismo, haciendo frente a todos los vientos de la vida, y sacando a flote un noble y hermoso barco, tan trabajado ya de viajar, que va haciendo agua.-A papá que te explique esto que él es un valeroso marino.-Tú no sabes, Amelia mía, toda la veneración y respeto ternísimo que merece nuestro padre. Allí donde lo ves, lleno de vejeces y caprichos, es un hombre de una virtud extraordinaria. Ahora que vivo, ahora sé todo el valor de su energía y todos los raros y excelsos méritos de su naturaleza pura y franca. Piensa en lo que te digo. No se paren en detalles, hechos para ojos pequeños. Ese anciano es una magnífica figura. Endúlcenle la vida. Sonrían de sus vejeces. El nunca ha sido viejo para amar.

Ahora, adiós de veras.

Escríbeme sin tasa y sin estudio, que yo no soy tu censor, ni tu examinador, sino tu hermano. Un pliego de letra desordenada y renglones mal hechos, donde yo sienta palpitar tu corazón y te oiga hablar sin reparos ni miedos-me parecerá más bella que una carta esmerada escrita con el temor de parecerme mal.-Ve: el cariño es la más correcta y elocuente de todas las gramáticas. Di ¡ternura! y ya eres una mujer elocuentísima.

Nadie te ha dado nunca mejor abrazo que éste que te mando.

¡Que no tarde el tuyo!

Tu hermano

J. Martí

 

SITIO DEDICADO A LA VIDA Y OBRA DEL APÓSTOL

 

http://www.josemarti.cu/      

 

 

“Llevaré a Colombia la experiencia de Cuba”

La forma en que se levanta la esperanza desde el arte en Cuba y se sanan las heridas es un hecho del que se admiran desde el primer momento los extranjeros que visitan la isla.

¿Cómo en una zona recientemente azotada por huracanes la gente ríe, canta o baila al presenciar un espectáculo cultural?.

A estas paradojas se enfrentaron desde el primer momento los numerosos artistas que integrados en brigadas levantaron alas por toda la nación, incluso hasta en los más apartados rincones  en los que anteriormente no se aprovechaban las potencialidades de una comunidad.

Pintores, músicos, actores, escritores han confesado su asombro al ver tanta espiritualidad en el alma de la gente, sí, esa que ayuda a llenar vacíos en la existencia.

Por estos días recordábamos las palabras de la escritora pinareña Nersys Felipe (Cuentos de Guane, Román Elé, Maísa), dos veces Premio Casa de las Américas, cuando afirmó en una entrevista que hasta en las guerras puede llegar algún alivio a los niños si tienen cerca un buen cuentero.

Hace varios años en las montañas de San Cristóbal visitamos una escuelita en las montañas en la que dos de sus cinco alumnos nunca habían visto el mar, sólo a través de los libros, esos globos fantásticos que permiten la fabulación hasta en el más apartado paraje isleño.

Los libros caminan y hacen caminar. La cultura alimenta la fuerza interior.

No es casual entonces que la periodista colombiana Catalina Gómez Ángel nos declarara en el Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz, en la ciudad de Pinar del Río, que a su regreso a Colombia compartiría la experiencia vivida en Los Palacios, donde disfrutó de un espectáculo cultural íntegramente protagonizado por instructores de arte de la más occidental de las provincias.

Y son capaces las gentes de esta isla, de esta “etnia”, como les llamó un analista,  de crear nuevos senderos y descubrir claves inéditas que alimentan su autoestima y les mantienen la hidalguía.

 

 

Mozart entre la tos y la fiebre

escribía su gran misa

mientras por las calles de Viena

un encapuchado de sonrisa sarcástica

se frotaba las manos.

 

Yo lo he visto entrar por la ventana

rondar mi lecho

acabar con el sosiego

cuando la noche se convierte

en el peor de los enemigos.

¡Qué difícil escapar entonces de ese

que se frota las manos por las calles de Viena

mientras Mozart

entre la tos y la fiebre

escribe¡

 

                     (Felipe Arroyo González, Pinar del Río, 1955)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Intercambia grupo literario Bogotá 39 con escritores pinareños

Intercambia grupo literario Bogotá 39 con escritores pinareños

Tres integrantes del llamado grupo literario Bogotá 39 departieron con sus colegas cubanos en la sede del Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz, en la ciudad de Pinar del Río. Anteriormente intercambiaron con instructores de arte en el municipio de Los Palacios, y visitaron la casa taller del pintor Pedro Pablo Oliva, en la urbe pinareña.

Los tres escritores de Bogotá 39 son el peruano Iván Thays (Un lugar llamado Oreja de perro); el guatemalteco Eduardo Halfon (Saturno y el boxeador polaco); y el mexicano Álvaro Enrigue (La muerte del instalador (1996) y Vidas perpendiculares 2008.

Con los citados escritores se encontraban el fotógrafo argentino Daniel Mordzinski y la periodista colombiana Catalina Gómez Ángel, corresponsal en Medio Oriente, quien en un aparte con la prensa declaró que llevará a su país la experiencia vista en Los Palacios, con los instructores de arte de Pinar del Río en unión al proyecto que dirige el pintor cubano Kcho, por multiplicar la esperanza desde el arte en una comunidad azotada por huracanes.

El cubano Senel Paz (Un rey en el jardín) participó también en el diálogo literario realizado en el Centro Loynaz.

Bogotá 39 incluye igual número de jóvenes escritores de 17 países de América Latina presentados en el 2007 en la capital colombiana. En aquella oportunidad fue llamada la capital del libro.

A ese grupo  pertenecen los escritores cubanos  Ronaldo Menéndez, Karla Suárez y Wendy Guerra.

Entre los escritores pinareños que se encontraban en el intercambio estuvieron Gleyvis Coro; Juan Ramón de la Portilla- director del Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz; Néstor Montes de Oca; Luis Amaury Rodríguez (integrante de la Asociación Hermanos Saíz); Eduardo Martínez Malo,Fidel Valverde entre otros; así como el reconocido pintor pinareño Julio César Banasco, cuyas obras aparecen frecuentemente en las portadas de los libros editados en Pinar del Río.

Al finalizar el encuentro entre escritores, y a las puertas de la feria del libro, Juan Ramón de la Portilla, director de la editorial Loynaz, adelantó a la prensa que este sello presentará en ella más de 15 títulos que serán promovidos días antes en institutos preuniversitarios del territorio con el objetivo de que sepan qué encontrar en el evento, sobre todo poesía, una de las fundamentales demandas del público joven en estos centros, según la propia fuente.

Foto: Cortesía de Gleyvis Coro

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

Alma desnuda: Alfonsina Storni

Alma desnuda: Alfonsina Storni

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.

 

Destacan labor de instructores de arte en zonas dañadas

Destacan labor de instructores de arte en zonas dañadas

La participación de 60 instructores de arte pinareños pertenecientes a la brigada José Martí, en dos campamentos de Los Palacios y La Palma fue destacada en el balance anual de la cultura en Vueltabajo.

Los jóvenes llevan un mensaje de solidaridad y alegran la vida de las comunidades con diferentes manifestaciones como el teatro y la danza, además de intercambiar con los pobladores y aprender de su vida sencilla.

Vivian Pelusa, viceministra de Cultura, reconoció el potencial que existe en este joven movimiento que no es empleado a su máxima capacidad en todas las provincias.

Se ha incidido poco en la formación de los instructores de arte, encargados de formar el público que asistirá a un concierto o a una galería de arte, subrayó la viceministra.

Precisó igualmente la necesidad de que un mayor número de artistas en todo el país se vinculen a la docencia en las escuelas de instructores de arte para que puedan desarrollar al máximo todo ese talento joven.

Este viernes será el segundo pleno ampliado de la Brigada José Martí y éste será uno de los temas que se abordarán en el intercambio, refirió la propia fuente.

En el balance de la cultura se conoció también la labor de una peña infantil  en la comunidad Carambola, en áreas del plan Turquino en el municipio de Candelaria, apoyada por la villa militar de Soroa y dirigida por la promotora cultural Omaira Scoh Alfaro.

El escritor Nelson Simón destacó la importancia de vincular el conocimiento de la historia y del patrimonio local a las lecturas de verano con el objetivo de que la generación nacida en pleno período especial conozca sus raíces y se sienta partícipe y comprometida con el mejoramiento y conservación de su entorno urbanístico.

 Foto de Daniel Mitjans: Escuela de instructores de arte de Pinar del Río

 

 

 

  

 

 

 

 

 

Salvados por la lluvia de oro

Salvados por la lluvia de oro

Bajo la enredadera llamada lluvia de oro la casita de campo parece un retiro destinado a la sanación del espíritu .Su singularidad salta a la vista del transeúnte.

Julio Díaz y su esposa Caridad, los dueños de la vivienda, no se asombraron ante nuestra curiosidad. Ya están acostumbrados a fotografías y hasta videos.

Hace 15 años Caridad sembró la planta con la finalidad de enredarla en una pérgola rudimentaria, pero creció tanto que tuvo que buscarle sostén en la pared de la casa.

Y ahí comenzó la historia de esta lluvia de oro que adorna como una cenefa tejida todo el techo de la vivienda  y que actúa como una fresca cubierta que mitiga las altas temperaturas del verano y el sofocante calor bajo las fibras.

Los huracanes no le hicieron absolutamente nada a la casita. Julio agradece la ayuda del “bejuco bienhechor” que se trenzó sobre el techo en sus glamorosos 15 años.

Y los escritos de Lezama Lima, Parsadiso, y Jardín, de Dulce María Loynaz parecen saltar de la ficción a la realidad.

La vivienda, de madera, techo de fibra y el frente de mampostería, es el resultado de quienes la habitan. “La historia del hombre contada por sus casas”.

“Tenemos siete hijos- relata Caridad- y todos nos han querido llevar con ellos, pero nosotros no hemos querido irnos. Nos gusta esta tranquilidad. Vernos rodeados de montañas, de esta paz.

“Aquí tengo este jardín que cuido como a la niña de mis ojos; mis animales, hablo con todos, con las matas, las gallinas”.

Camina junto a nosotros moviéndose entre las rosas de todos tipos y colores, incluidos el príncipe negro. En un lateral, una pequeña capilla de cemento resguarda la figura de un San Lázaro, imagen respetada en el campo cubano.

De rostro bondadoso y mirada franca, Caridad es más conversadora que su esposo. Nos confiesa que también es capaz de “sacar el sol”, algo que no escuchábamos hacía años. Un recuerdo dormido junto a la memoria de los abuelos.

¿Cómo se hace eso?, le preguntamos.

“La persona se sienta a la intemperie a mediodía.  Coloco un pomito de agua lleno hasta la mitad sobre su cabeza.  Doblo una toalla al medio; si el agua hierve es porque tiene sol recogido.

“No es que yo me dedique a eso. Se lo he hecho a algunos familiares y nada más. Si usted quiere un día puede venir y yo se lo hago”, nos dice solícitamente.

Por qué no, le respondemos respetuosamente.

Julio, su esposo, tiene 80 años. Se ve lúcido y dispuesto de ánimo. Aunque interrumpimos su siesta de mediodía al tocar a su puerta, nos recibió con la mejor de las sonrisas. Buscó dos sillones, nos invitó a sentar y a un café, lo cual cortésmente declinamos porque hacía pocos minutos habíamos tomado en el cercano pueblo de Bahía Honda.

“Tengo dos organopónicos con lechuga, ajo, tomate. Vivo de mi trabajo, de la tierra y de mi retiro. Estoy acostumbrado al trabajo, no le temo, lo disfruto cuando veo el resultado. Fui jefe de lo que fue hace años el antiguo distrito de Bahía Honda.

“Lo que se necesita ahora es precisamente trabajar la tierra y sembrar cultivos de ciclo corto para alimentar a la gente, es lo que se hace en muchas partes”.

Hay orgullo en sus palabras. Es la viva estampa del hombre de campo, con su casita con bello jardín y arboleda. Un paisaje que a veces parece en extinción, como en una mudanza de costumbres, tradiciones, de lo cual todos somos un poco responsables por solo reflejar y exaltar las “flores del asfalto” en el lento desplazamiento que ha provocado la postmodernidad.

No debe ser fortuito que hasta en el mundo de las nuevas tecnologías lo bucólico parezca un exotismo.

Hay sitios en Internet destinados a ofrecer imágenes de paisajes campestres, no de castillos medievales, sino esa bella sencillez que atrapa por auténtica.

Encontramos ayer una imagen virtual, en un sitio de gif animados, muy parecida a la casita de Julio y Caridad

Quizás de vendavales nazcan moralejas y al fin nos demos cuenta de que la tierra es la madre de todas las riquezas.

 

 

 

 

Caridad y su jardín en la falda de las montañas: Cuba

Caridad y su jardín en la falda de las montañas: Cuba

En la falda de las montañas de Bahía Honda, a más de dos horas de la ciudad de Pinar del Río,

 

Caridad conversa con sus plantas y animales, el idioma de los labriegos, gente imprescindible que

asoma poco su rostro en los medios y en el ciberespacio.

 Honor a esos seres.

 

 

Proyecto Mambí para construcción de viviendas en Pinar

Proyecto Mambí para construcción de viviendas en Pinar

Los vecinos afectados por los huracanes construyen sus propias viviendas de tabla de  palmas derribadas, pero con baño de mampostería y placa, y una meseta de cocina de construcción sólida

Por: Zenia Regalado, fotos: Daniel Mitjáns

Correo: corresp@jrebelde.cip.cu

21 de enero de 2009 00:02:17 GMT

BAHÍA HONDA, Pinar del Río.— En el barrio Tres Palmas, a unos diez kilómetros de la cabecera municipal de Bahía Honda, los vecinos, agrupados en brigadas, construyen sus propias viviendas de tabla de palma. Más de 90 000 de estos árboles fueron derribados por los huracanes en Vueltabajo.

Se trata de un proyecto denominado Mambí, que se aplica en áreas rurales. El baño de las nuevas viviendas es de mampostería y placa. La meseta de la cocina también es de construcción sólida, con el objetivo de que las personas tengan dos áreas bien seguras donde refugiarse ante el embate de un huracán de fuertes vientos.

Daniel Báez, albañil y carpintero, construye su morada con esa modalidad, y es a la vez jefe de una brigada de seis hombres en el citado barrio, quienes trabajan en diez viviendas.

Todo un ajetreo constructivo se aprecia en diferentes zonas del municipio que serán beneficiadas con la tecnología conocida como «trimax»: planchas de poliespuma reforzadas con una malla metálica y una capa de cinco centímetros de hormigón.

Ese método se aplicará a 190 casas, 44 de ellas en Pueblo Nuevo, y el resto se distribuyeron en el batey del central Harlem, Bahía Honda este, Bahía Honda oeste y San Diego.

En el caso de Pueblo Nuevo, donde las viviendas son de mampostería y canalones, la reparación les aportará también carpintería nueva de aluminio y otros elementos de terminación.

Los desvelos de Magdaleno

Carretilla en mano entrevistamos allí a Magdaleno Pérez González, uno de los vecinos, quien codo a codo trabaja con los integrantes de la brigada de la Empresa Municipal de Mantenimiento a la Vivienda, que han techado seis casas.

«Soy custodio en la cooperativa Juan Hernández desde que me hicieron el peritaje médico. No puedo hacer fuerza, pero con tal de terminar mi techo, aquí estoy como usted ve. Ya las viviendas tienen el poliespuma, pero hubo un déficit de mallas. A nivel de barrio hay que buscar soluciones, carretillas prestadas, burros.

«Estamos agradecidos de que a Pueblo Nuevo le hayan asignado estos techos, pero uno se desespera», afirma Magdaleno mientras nos conduce hasta la facilidad temporal en la que vive y donde cocina a la intemperie una caldosa.

Fuentes del Gobierno en el territorio explicaron a los reporteros que para la sustitución de la malla electrosoldada existe un proyecto que puede aplicarse en el municipio a partir del alambrón, aunque todavía no se ejecuta.

A instancias de los consejos populares se creó en cada uno un puesto de dirección, que tiene entre sus potestades la realización de todos los trámites que necesitan los perjudicados, entre ellos la licencia para construir; además, coordina los recursos de la comunidad en función de la vivienda, lo mismo una yunta de bueyes que cualquier otro medio, sobre la base de la participación popular y la colaboración de la gente.

Al pie de la piedra

María Magdalena Núñez es la administradora de la cantera de Luis Carrasco, en Bahía Honda, una de las cinco de Vueltabajo.

«Lo más difícil que enfrentamos es la falta de equipos para desarrollar nuevos yacimientos que aporten la piedra necesaria. Faltan compresores y carretillas para esos fines. Tenemos un camión parado, de los que cargan la materia prima, se le fundió el motor, pero trabajamos con el otro y no nos rendimos.

«El pasado año solo nos faltaron mil metros cúbicos para cumplir el plan. Producimos para varios municipios, incluidas zonas habaneras».

Alberto Ceballos Santos, director técnico de la Empresa Provincial de Materiales de la Construcción, destacó la trascendencia de la unidad empresarial que produce áridos destinados a la producción de bloques y otros objetos sociales, área que demanda una gran cantidad de costosos insumos.

Significó la respuesta dada por los trabajadores de las canteras, quienes laboraron sábados y domingos, por lo cual en noviembre y diciembre el plan de piedra y el de arena artificial se sobrecumplió.

Las instalaciones de la industria de áridos «ya están de alta para producir». Según Ceballos, las mayores dificultades se encuentran en otra fase del proceso, la del desarrollo minero, pues faltan buldóceres, cargadores y camiones para acometerlo; los que hay son para la producción diaria.

La Empresa Nacional Explomat es la encargada de esa tarea que garantizará el futuro y sin la cual se atrasaría la recuperación de las viviendas.

Otro obstáculo, según el propio directivo, es el equipamiento para las canteras, sobre todo baterías, neumáticos y piezas de repuesto para los camiones y cargadores que entraron hace cuatro años cuando comenzó la recuperación de la industria de materiales.

El neumático de un cargador cuesta 6 000 dólares porque es de una medida especial, la que lleva un medio que trabaja en canteras.

A 429 000 metros cúbicos de piedra y arena asciende el plan de áridos para el presente año con destino a todo el programa constructivo: viales, obras de la defensa, Batalla de Ideas y viviendas.

Estas últimas demandan para la producción local 159 000 metros cúbicos de arena y 81 000 de piedra.

Variantes en la producción local

La producción en los diferentes municipios puede llegar a 256 000 bloques mensuales sin dificultades con el granito y el polvillo, precisa el especialista.

El mayor obstáculo es su transportación, en la cual se explotará la variante de hacerlo por tren, como ya se ha hecho desde San Cristóbal hasta Isabel Rubio.

Otra de las cinco canteras, la Reinaldo Mora, en Consolación, tiene una planta en reparación, que debe concluir antes del primer trimestre, lo cual duplicaría sus resultados.

Igualmente se reconstruyen dos molinos de la cantera Elpidio Berovides, de San Cristóbal, por una brigada del Grupo Empresarial Industrial de la Construcción (GEICON). De allí se abastecen de materiales ese municipio, Los Palacios y Candelaria.

Vueltabajo espera la entrada en próximos días de un compresor para barrenar que se acopla a otro tipo de carretilla, más pequeña, y que podrá emplearse en la cantera de Luis Carrasco.

Otras decisiones se aplican, como la conformación por parte del MICONS de 21 brigadas, cada una con 200 integrantes, con fuerzas especializadas que recibirán un tratamiento salarial diferenciado.

No solo el MICONS construye viviendas, también el MINAGRI, el MINAZ y los órganos del Poder Popular.

Pablo Véliz, director provincial de la Vivienda, refirió que en el presente año se trabajará para concluir todos los techos con daños parciales y totales, y por hacer 5 500 nuevas casas —ambiciosa cifra— que fueron perjudicadas por los huracanes.

La recuperación de la vivienda pasa por una larga cadena. Cada uno de sus elementos es fundamental, incluida la participación y organización comunitaria.

Tomado de:

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2009-01-21/aplican-proyecto-mambi-para-construccion-de-viviendas-en-areas-rurales/

Nota: Más de 29 000 viviendas son derrumbe total en la provincia desde los huracanes Isidore y Lili. Se han creado más de 16 000 facilidades temporales (una o dos piezas provisionales).