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 Tertuliando
 Anoche me fui a una  tertulia literaria en la Casa de la Cultura. Un violín y una guitarra (el dúo dimensión)  acompañaron a los enamorados de la poesía.

Fue la presentación de la antología con escritos de  162 poetas pinareños bajo el nombre de Poesía cósmica, editado por el Frente de Afirmación Hispanista, de México, al cual pertenece la Revista Norte, que ya ha reseñado el libro y el espíritu de belleza y lirismo emanados de sus décimas, romances y sonetos.

Tierra de escritores es Pinar del Río, ahí está ese grande de la Literatura Cubana Cirilo Villaverde, quien dejó para la historia su conocida excursión a Vueltabajo, en la que cuenta el encanto de la naturaleza en la más occidental de las provincias cubanas.

Su novela Cecilia Valdés, la mulata de chancleticas enamorada de un señorito, un amor imposible, es estudiada en las aulas cubanas como una de las primeras obras de la narrativa nacional.
Las bellezas de Vueltabjo, como se le llama también a Pinar del Río, nunca han esperado por los artistas, ni de la plástica ni la poesía, para hacer aletear este universo natural en el que nacimos.
 
 
La foto corresponde a Las Terrazas, comunidad intramontana en Candelaria, Pinar del Río.

Para conocer más sobre nuestros artistas, específicamente los pintores, les recomiendo la página:

http://www.pedropablooliva.com  Él es el más famoso internacionalmente de todos los pintores vueltabajeros. Dayana colocó en su weblog un artículo acerca de este artista.

PARA ENTRAR A LA ENCICLOPEDIA SOBRE TERRORISMO

Varios blogueros me han dicho que desde las direcciones que aparecen en mi página no pueden entrar. Jomra los ayudará en esto. Aquí está como él lo hizo:

Saludos

Desde los enlaces que tiene puestos, sipas Zenia, no puedo entrar (la .net y la .org me dice que no existen, y la .com me reconduce a un buscador gringo), en cambio, quitando el "." que está al centro del nombre de dominio sí que entro a la página

Está interesante la Enciclopedia :)

 OTRO ARTISTA DEL PINCEL

Este trabajo lo escribió un colega amigo mío a quien un cáncer se llevó cuando más disfrutaba la vida. A veces el arte y la remembranza se unen para despertarnos sentimientos encontrados:

EL Negro desata los vientos

 

Por Ramón Crespo Porbén

 

Cuando El Negro desata los vientos... el
cielo, el mar y la tierra revuélcanse
en vaharadas de salitre, irrumpen tormentosos
torbellinos de magenta grisazul,
ocres seplas y efervescentes remembranzas
en las que sorprende el sanguinolento rojo
de lidias y presagios ancestrales
.

 

Humberto Hernández Martínez tiene más de un ancla en el occidente de la Isla, precisamente en este entrañable Pinar del Río, de donde no me puedo separar porque me agitaría y mis cielos serían entonces más turbios y sombríos, y lo dice porque ha desdeñado visados muchos más extensos en el norte llegando a Canadá, o en las brisas del sur cercanas a los hielos.

 

Este hombre que ha decidido llevar la barba de un Baltasar vueltabajero, arranca a su paso, a pie o en bicicleta, un abrazo, una ocurrencia callejera en represalia a su perenne jodedera, una palmada cordial, una invitación a echarse un trago, aunque sea de café, o un ¡¡Negroooooooo!! por todo saludo.

 

Cuando El Negro desata los vientos... las espumosas nubes, hijas de la pasión irrefrenable de maremotos tropicales, armonizan insospechados huracanes que arrastran llamaradas de flanboyán por un fango policromo y hasta apetitoso.

 

Como paisajista, esta forma de expresión plástica que ha escogido porque sí, aunque Mario García Portela, su primer profesor de dibujo diga que en la figura humana era excepcional, transitó por una primera etapa de copia fiel de la realidad, hasta que verifiqué que una cámara fotográfica es mucho más eficaz; después fui excluyendo lo natural y lo de todos los días para concentrarme en determinados códigos e interpretar ese mundo que me rodea y que cambia según me siento y según el mismo cambia.

 

El más lejano recuerdo en relación con el arte, porque ninguno de los negros anteriores a mí fue artista ni tuvo que ver con la pintura, está cuando ayudaba a la maestra de primaria a hacer los mapas y otros trabajos escolares.

 

Cuando El Negro desata los vientos... los riscos eyaculan fálicas palmeras, rechinan los carcomidos maderos y, el guano de muchas lluvias y soles, se diluye en la humedad de un polvo iridiscente.

 

Memorable sigue siendo aquel campamento de verano de educación artística, que se dio estando en séptimo grado y de ahí, a la Escuela Provincial de Artes Plásticas, creo que por el 72 ó 73, pero el béisbol era mi verdadero delirio y ante la proximidad de un campamento inventé una enfermedad y me perdí de la escuela. Tuve la desgracia de ganar y de que el periódico provincial publicara la victoria. Si no es por la “toalla” que la profesora Mari Cuqui me tira entonces, quién sabe si hoy fuera, también para mi satisfacción, otro pescador de mi natal Puerto Esperanza.

 

Después vino la Escuela Nacional de Artes Plásticas donde aprendí, compartí, viví, canté y pinté con gente que hoy son importantes en la cultura cubana y pude pasar al Instituto Superior de Arte; pero las necesidades económicas de la familia eran más apremiantes que la posibilidad de seguir superándose y como profesor de grabado y de dibujo se incorporó a la Escuela Provincial de Arte de Pinar del Río. Más tarde se graduó en el Instituto Superior Pedagógico en la especialidad de Artes Plásticas.

 

Cuando El Negro desata los vientos... una negrísima raigambre penetra sin pudor la tierra virgen, y tiene redes invisibles mucho más allá del lienzo que la nutre.

 

Como grabador me di cuenta que no me encontraba y, además, no existían las condiciones materiales en la provincia. Entonces se inclinó por el paisaje y comenzó a desdeñar la figura humana para evitar la competencia con el entorno.

 

Fue el momento de tomar de los impresionistas y abstraccionistas y pasar a la búsqueda de una línea personal, de la que no me siento totalmente satisfecho, pero que me estimula cuando alguien dice: eso es del Negro aunque no haya visto la firma.

 

Cuando El Negro desata los vientos... la pincelada se desboca alucinada y los elementos, en atinado desenfreno, se resisten a las bridas de la contención y el reposo.

 

¿Realizado? Sí, durante mis años de profesor de la Escuela Provincial de Arte, adonde pienso volver cuando las musas y estas ganas irreprimibles de pintar me abandonen, dice, sin estar convencido de que algún día sobrevenga ese divorcio.

 

Método no tengo, confiesa, realmente no sé por dónde comienzo. Da igual por arriba, por abajo, por el medio o por una esquina de la tela. Preparo bastante color y “arranco” sin boceto y las “cosas” van saliendo y no sé por qué. Voy componiendo poco a poco; si me gustan esas “cosas” se quedan y si no me gustan, al día siguiente tapo lo que me disgusta por muy empastado que esté y hasta que no quede conforme continúo pintando.

 

En este Humberto=Hombre hay mucho de aquel Humberto=Niño que se extasiaba con las caracolas, las ondulantes algas, las caprichosas raíces del mangle y el aplauso vegetal de realísimas palmeras al viento. De entonces son también esos recurrentes bohíos derruidos, que hacen tremolar sus crujientes guanos en hoteles, aeropuertos, hospitales, órganos de difusión masiva del país y en decenas de colecciones particulares en todos los continentes.

 

Cuando El Negro desata los vientos,
sus vientos...va dejando una huella, una
personalísima y trascendente huella
en la plástica cubana de hoy.

Nota: Humberto ha expuesto en varias galerías de Europa y también de Estados Unidos. Es uno de los artistas pinareños que más divisas aportan para la compra de sueros citostáticos destinados a nuestros niños enfermos con cáncer. 

 

  

 

 

PINTORES CUBANOS

 Banasco y las lágrimas de Poseidón

Este pintor cubano, pinareño, crea con sus pinceles las lágrimas más reales que jamás había visto, transparentes, con su sólida apariencia cristalina.

La primera vez que fui a una expo suya lo hice motivada por unas obras de su autoría que vi reproducidas en una revista vueltabajera.

Entonces recordé aquella infancia mía en que un paisajista -Justo Martínez Suco- a quien tenía por vecino en mi hogar, crecido junto a vegas de tabaco y cercano a un río; colocó en mis manos de niña su Pinacoteca de los genios, con todos los grandes de la pintura universal de todos los tiempos: Goya, Picasso, Rembrandt, Rafael, Miguel Ángel, El Greco, Tiziano, Tintoreto...

Yo no sabía nada de pintura, ni siquiera las nociones más elementales que a retazos alcancé con el tiempo. Pero poco a poco leí mucho de aquello y me quedó ese impulso de los neófitos de reaccionar ante un cuadro más por el placer que nos da, que por dominar las técnicas con las cuales fue creado. Eso me ocurrió con Banasco, lo que más me gustaron fueron sus lágrimas. Las madonnas que pinta le recuerdan a todo ser el vientre que le trajo al mundo.

Más pinturas de él en:

http://caribelindo.blogspot.com/

No por gusto ha remontado con sus obras el espacio de su aldea provinciana para estar en salones y expo de carácter nacional.

Cierta vez coincidimos dos días en un recóndito paraje de esta provincia: El Cabo de San Antonio, en su extremo más occidental.

Un grupo de espeleólogos e investigadores del medio ambiente fueron hasta allá en una deliciosa expedición científica que se reencontró con cocodrilos, cangrejos y el oleaje del Golfo de México besando los farallones cercanos a al faro Roncali, con su larga estela de luz, como gigante centinela en las noches. Nunca supe bien qué hacía un pintor allí, imagino que fue a beber de la tierra misma, del mar, donde descansan quizás las musas más activas de todo creador caribeño.

 

Donde quizás le llegue algún mensaje del trono de Poseidón convertido en las lágrimas marinas de una pintura.

 

   Enciclopedia sobre Terrorismo
 
Para acceder a la Enciclopedia la dirección es: 
 
 www.terrorfileonline.com
  
A 800 asciende el número de artículos que aparecen en el sitio colocado por Cuba en internet.. Comparto con ustedes esta información de la agencia Prensa Latina:
 

Cuba colocó  en el servicio de internet una Enciclopedia sobre Terrorismo producto del trabajo conjunto de periodistas, intelectuales, investigadores latinoamericanos, especialistas internacionales y organismos estatales.

La obra, que representa una novedad en su género, se presentó a reporteros nacionales y corresponsales de la prensa extranjera, y se destacó la

 Alpidio Alonso, presidente de la Asociación cultural Hermanos Saíz, explicó que no se trata de una obra basada sólo en el terrorismo de Estados Unidos contra Cuba, sino el ejecutado contra todos los países y en perjuicio del propio pueblo norteamericano.

Es prácticamente imposible encontrar en América Latina algún acto de este tipo detrás del cual no esté la mano de Washington y de sus peones, como el caso de Luis Posada Carriles, con cuya anunciada liberación se está a punto de cometer una infamia, explicó.

Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del Libro, apuntó que Cuba reclama justicia, no sólo para sí, sino para todas las víctimas y pueblos afectados, incluso antes del triunfo de la revolución cubana.

En declaraciones a Prensa Latina, Betina Palenzuela Corcho, hija de Adriana Corcho, funcionaria de la embajada cubana en Portugal muerta por la explosión de una bomba en esa sede, dijo que todo lo hecho por denunciar casos como ese será siempre insuficiente.

Quienes de alguna manera hemos vivido en carne propia el terrorismo, debemos utilizar cualquier oportunidad para denunciarlo, afirmó.

Betina, quien entonces tenía 12 años, participó como especialista en el equipo de diseño gráfico y proveedor de servicio para el sitio inaugurado y participó también, en junio pasado, en el Encuentro Mundial llevado a cabo en La Habana.

Aunque el dolor no podamos aplacarlo, todo lo que hagamos debe ayudar a evitar o disminuir nuevos crímenes como esos, añadió.

Por su parte, Margarita Morales, hija de Luis Afredo Morales, muerto en la voladura del avión cubano frente a Barbados, en 1976, señaló que es muy importante que se conozca todo sobre el terrorismo empleado contra Cuba y contra cualquier otro pueblo.

Sentimos dolor por nuestras víctimas al igual que por los muertos el 11 de septiembre en Nueva York y, por ello, es trascendente el reflejo de la verdad por este sitio, añadió.


   
Cuba y Latinoamérica en José Martí
 
Citar sus versos, repetir y copiar sus frases no es la manera en que se conocerá en profundidad la obra y el pensamiento de aquel hombre  que supo avizorar los peligros del imperialismo naciente, y darse cuenta del desdén con el cual el Norte miraba a las repúblicas del Sur
Ir a sus escritos encontrar allí el latir de su pensamiento es la mejor manera de acercarse a quien vivió enfrentándose a las adversidades, a las incomprensiones de todo tipo, desde la mujer que más amó -Carmen Zayas Bazán- hasta sus propios compañeros de ideales.
No pudo disfrutar de la creación de una familia propia que lo entendiera, ni siquiera del amor de su hijo. Todo lo sacrificó por su más sublime sentimiento: El amor a la Patria.
Hoy se le piensa menudo, con la salud quebrantada,  y despierta  admiración su vida corta, pero apasionada y fecunda .
 ¡Cómo pudo escribir tanto¡, organizar los clubes de emigrados, crear en 1892 un Partido para unir a los cubanos, trazar la estrategia de la nueva guerra, dejar tanta ternura en sus escritos para los niños, caracterizar a los más grandes hombres de su país y del continente: Carlos Manuel de Céspedes, Agramonte, Máximo Gómez; Bolívar, San Martín, Hidalgo; dejar su huella en múltiples publicaciones. Y todo ello en solo 42 años de vida.
“Es preciso haberse echado alguna vez un pueblo a los hombros para saber cual fue la fortaleza del que sin más armas que un bastón de carey con puño de oro, decidió cara a cara de una nación implacable quitarle para la libertad su posesión más infeliz, como quien quita a un tigre su último cachorro”.
Así escribió en El Avisador Cubano, Nueva York, el diez de octubre de 1888 refiriéndose a Céspedes y a la hombradía que hizo con la codiciada colonia española, al libertar a sus esclavos. Un hombre culto, rico que renunció a todas sus comodidades.
Y en ese escrito de José Martí encuentra el lector las fuentes históricas más hermosas y raigales en que bebieron todos los grandes hombres de la nación cubana esa que sigue hoy erguida firme, inclaudicable.
En cada página del Maestro hay una enseñanza, un pensamiento que parece hecho para hoy mismo, así fue de previsor y adelantado.
Las verdades de este continente y las tentaciones a las que debieron enfrentarse sus hijos ayer –también hoy- aparecen retratadas con dureza y hermosura a la vez en Nuestra América, publicado en la Revista Ilustrada de Nueva York, el diez de enero de 1 891:
“Cree el soberbio que la tierra fue hecha para servirle de pedestal, porque tiene la pluma fácil o la palabra de colores, y acusa de incapaz e irremediable a su república nativa, porque no le dan sus selvas nuevas modo continuo de ir por el mundo de gamonal famoso, guiando jacas de Persia y derramando champaña. La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia...
“...y el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo”...
Tal parece que José Martí escribiera para  esta América Nuestra de hoy , cansada de que le dicten desde fuera su camino las instituciones internacionales que sirven a la Nueva Roma. Esta América Nuestra con su primer presidente indígena en la historia de Bolivia, su integración latinoamericana a lo Bolívar , su petróleo que debe ser suyo, sus mestizos y negros, su canal Telesur con sabor a rebeldía, a pueblos originarios.
Aquel que tanto la amó nació un 28 de enero de 1853. Allí están sus escritos sobre Estados Unidos, Europa, La América indígena.
Al margen de la intensa labor de prensa que protagonizó en Estados Unidos, a José Martí le correspondió inaugurar en nuestra lengua posiblemente, y por supuesto en América Latina,  -según el criterio de Joaquín G. Santana y otros estudiosos- la forma de periodismo que es la corresponsalía extranjera.
Ello explica sus numerosas comunicaciones con los mejores diarios de la América Hispana: "La Opinión Nacional" (Caracas), "La Nación" (Buenos Aires), "La Opinión Pública" (Montevideo), "El Partido Liberal" (México), "La República" (Honduras) y otros.
Ya en los días de entrega total a los preparativos de la continuidad de la guerra por la independencia de Cuba, Martí fundó "Patria", periódico  en el cual reseñó el carácter autóctono de la lucha por la independencia.
Este 28 de enero, aniversario de su natalicio, su pensamiento se hace cada vez más necesario, especialmente en los pueblos de América.
 
 

En Cuba se desmorona el machismo

Cuba asiste en estos días a la continuidad del derrumbe del machismo, no es una afirmación exagerada.Con los nuevos utensilios eléctricos los hombres le han tomado cierto gusto a la cocina. Las mujeres están perdiendo su "reinado" de decir la última palabra en cuestiones domésticas. 

Veamos una mirada al respecto: 

¿“Cazueleros”?

Por Edmundo Alemany Gutiérrez

Si de algo nos preciamos los cubanos es de saber de todo, o al menos creernos que sí, que sabemos de todo, y por eso podemos hablar y opinar de “lo mortal y lo divino”.

Pero hasta hace muy poco existían “especialidades” en esto de saber y opinar, porque para algo está el machismo, ¿no?

Y así teníamos que los hombres hablábamos de pelota, de política, de carros, de aventuras amorosas y de trabajo. Y las féminas, de novelas, artistas, modas, hijos, maridos y de trabajo, trabajo, trabajo...

¡Ni por nada del mundo un macho, macho, se atrevía a opinar en “cosas de mujeres”! Y mucho menos en lo relacionado con los arreglos o cosas de la casa y de la cocina, a menos que se quisiera colgar el cartelito de Cazuelero, o sea del que está metido en asuntos que no son para su sexo.

La culpa de todo la tiene la llamada división del trabajo, esa que apareció cuando los primeros humanos surgieron y comenzaron a usar las manos y el cerebro.

O sea, que primero evolucionaron nuestros antepasados y empezaron a distribuirse las tareas y después se enraizó el machismo por “decreto”: el hombre a aportar para la casa y la mujer a laborar en el hogar y sobre todo a tener hijos, porque sino la familia no existía.

El término cazuelero no aparece en los diccionarios que consulté porque es un cubanismo.

Sin embargo, su definición la dio muy bien el cronista José Victoriano Betancourt, en 1852, en su estampa El hombre cazuelero. Y aquí está sintetizado lo que ya entonces se consideraba como tal:
“Con este nombre he oído designar en la sociedad a aquellos individuos que, por un espíritu de intervención fastidiosa, quieren saber y mezclarse en todos los accidentes, aun en los más insignificantes de su casa... Es un mueble tan accesorio de su casa como las telarañas que diariamente quita detrás de las puertas; pasea poco, viaja mucho por el interior de su domicilio, y trabaja todo el día con incansable afán, ya sacudiendo las sillas de la sala, ya recogiendo algún papel que el viento introdujo en ella;... su ojo es perspicaz, nada se le escapa; es el de la omnipotencia. Él sabe el precio de cuantos artículos de consumo existen...”

Con la aprobación, en 1975, en nuestro país del Código de Familia se ponían en blanco y negro las igualdades entre hombres y mujeres.

Pero una cosa es lo escrito y otra la realidad, porque aunque han transcurrido casi 31 años de aquel ocho de marzo en que se aprobó esa legislación aún existe en muchos hogares la ferrea división del trabajo que marca tareas para uno y otro sexo.

Y se sigue diciendo cazuelero al que se mete profundamente en el terreno delimitado para las féminas.

Sólo que hay acontecimientos que precipitan algunos cambios en las sociedades.

Creo que en Cuba la primera precipitación ocurrió con las telenovelas: cuando La esclava Isaura y Doña Bella invadieron las noches de los hogares.

“¡Cómo cambian los tiempos, Venancio. Cómo cambian los tiempos!”

  ARTISTA CUBANO Y SUS SOMBRAS
Pinar del Río le tiene por cuna. Arturo Montoto es un Demiurgo de las sombras, tal y como lleva por nombre un documental de Producciones Villaverde que será estrenado en el palacio de Bellas Artes.
Tiene este vueltabajero ilustre más de 30 exposiciones personales y otras 90 colectivas, exhibidas en numerosas naciones. Tuve la oportunidad recientemente de asistir a la apertura de una de sus expo, en esta su provincia, y quedé atrapada para siempre por la magia de sus trazos que se mueven en tonos amarillentos que tiran de nuestros sentidos.
De una de sus exposiciones ha escrito La Jiribilla:
Las figuras poéticas, los tropos nos amenazan desde su ímpetu fiero, y férreos persisten tenazmente en aparecer  en rincones cada vez más mugrientos, prescindibles y olvidados de la arquitectura del entorno citadino. En Sombras fantasmales, la curva metálica semeja la soga del ahorcado y El camino del pasado nos revela una escalera en peligro de derrumbe, solo transitada en un escalón por una pata de cabra esbelta, humanizada, cuya sombra es más intensa y se proyecta alargada, fiera, ascendiendo aún más los escalones.
¿Habrán finalizado ya los cálidos humores que antes animaron al artista y que nos permitían sonreír ante el desnudo sexo de una frutabomba?
Todo parece indicar que sí. Y no es que la gracia, esa raíz identitaria, haya desaparecido, más bien se ha replegado ante otras preocupaciones de concepto. Ahora que versan como instrumento autorreflexivo sobre el arte y el canon, la propuesta interior y el circuito externo donde se realiza la obra, el aprendizaje técnico y  la conclusión futura. Son percepciones que han sido traspuestas a nociones  que al mismo tiempo el artista lleva al lienzo. Son preguntas abiertas, que compelen el diálogo de respuestas del espectador. 
El arte de Montoto continúa siendo así elíptico, con una gran intensidad plástica que se refleja a  través del oficio y de los escasos elementos en el cuadro, síntesis de la que no dejan de emerger, como he mencionado en otras ocasiones, complejas inquietudes desde muy tradicionales formas y estilos.
 “Pretendo que mi obra trascienda el puro aspecto de la ingenua creencia en la representación verista, y atraiga al espectador hacia el espacio de reflexión sobre las intenciones de identificación de lo representado...” dice en palabras recientes Montoto. Y yo agregaría que universos paralelos surgen de estos cuadros cada vez más  sombríos, cáusticos o sardónicamente irónicos. Mundos referentes a complejos y alejados contextos existenciales, y a la vez muy próximos a la humanidad que  cada día deambula por estos añosos parajes.